Ulemas sunitas de Irak calificaron de ilegítimas las elecciones
"Los nuevos dirigentes carecen de mandato para redactar una nueva Constitución", afirmó el consejo que agrupa a los líderes de la rama del Islam minoritaria en el país mesopotámico.
"Los nuevos dirigentes carecen de mandato para redactar una nueva Constitución", afirmó el consejo que agrupa a los líderes de la rama del Islam minoritaria en el país mesopotámico.
El máximo órgano de los religiosos sunitas de Irak, la Comisión de Ulemas, consideró que a las elecciones del domingo 30 de enero "les faltó legitimidad", porque una gran parte de la población "de muchos sectores" no acudió a votar.
En su declaración, publicada tres días después de los comicios, la comisión añadió que debido a la gran abstención que según ellos se registró, "los nuevos dirigentes (que resulten electos) carecen de mandato para redactar una nueva Constitución, y por ello deben considerarse como una administración provisional".
El documento aparece después que un gran número de países alabó el desarrollo de las elecciones y la alta participación de los iraquíes, que desafiaron las numerosas amenazas para no ir a votar.
"Queremos dejar claro a Naciones Unidas (ONU) y a la comunidad internacional que no deben ponerse a bendecir estas elecciones como legítimas, porque será como abrir las puertas del infierno", añadieron los ulemas.
El texto asevera que "respetaremos la elección de los que votaron, y consideraremos al nuevo gobierno, siempre que todas las partes en el proceso estén de acuerdo, como un gobierno de transición con poderes limitados".
El martes 1 de febrero el portavoz de la comisión, jeque Omar Ragheb, dijo que las afirmaciones preliminares de unas cifras de votantes en torno a los ocho millones de personas alrededor del 60 por ciento de los electores le parecían "muy dudosas".
Sin embargo, se esforzó por quitar todo acento sectario al recordar que "a no ser por la ocupación, nos daría igual un ganador sunita, chiita o kurdo con tal de que fuera un nacionalista".
La Comisión de Ulemas había pedido primero posponer la fecha de la elección, para esperar mejores condiciones de seguridad, pero luego de no lograr su objetivo, optó por boicotear el proceso.
Analistas consideran que la gran mayoría de los sunitas siguieron la orden de los religiosos y no acudieron a votar. (EFE)