Al menos nueve iraquíes murieron como consecuencia de los nuevos bombardeos nocturnos de la aviación y la artillería de Estados Unidos sobre la ciudad rebelde de Faluya, informaron fuentes policiales y médicas.
Los bombardeos, descritos como los más intensos de la última semana, causaron, además, 16 heridos y graves daños materiales a diversos edificios estratégicos de la ciudad, bastión de la insurgencia iraquí, añadieron las fuentes.
En su primera operación de envergadura desde que el Ejército de EE.UU. levantó su segundo cerco a Faluya, tropas de infantería penetraron en el hospital de la ciudad y detuvieron a varias personas.
Los marines aseguraron el control del centro hospitalario, así como de otros puntos estratégicos del norte y el oeste de la ciudad, en una operación que parece presagiar el inicio del asalto final a la localidad.
Tanto Washington como el Gobierno de transición creen que en Faluya se oculta el extremista jordano Abu Musab al Zarqaui, al que consideran la principal amenaza terrorista en Irak, y exigieron a los notables que controlan la ciudad que lo entreguen.
El Consejo de jeques sunitas que gobierna la ciudad negó que Al Zarqaui, seguidor de Osama bin Laden, y sus adherentes se encuentren en la ciudad.
EE.UU. ya lanzó una operación de asalto a Faluya el pasado abril, pero no consiguió su objetivo. (EFE)