OIEA da cuenta del más completo informe sobre la actividad nuclear de Irán
La entidad evaluará si denuncia a Teherán ante la ONU, por la sospecha de que el Gobierno iraní trabaja en un programa atómico secreto con fines militares.
La entidad evaluará si denuncia a Teherán ante la ONU, por la sospecha de que el Gobierno iraní trabaja en un programa atómico secreto con fines militares.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena, presenta este lunes su último y más completo informe sobre el controvertido programa nuclear de Irán, país que el pasado domingo accedió a no enriquecer uranio, uno de los materiales clave para la construcción de armas atómicas.
El equipo del director general del OIEA, el egipcio Mohamed El Baradei, recibió en la última reunión de la Junta de Gobernadores del organismo el encargo de elaborar un resumen de los dos años de inspecciones realizadas en las instalaciones atómicas iraníes.
De las conclusiones de ese informe depende si Irán es denunciado o no el próximo 25 de noviembre por la Junta ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), que tiene poder de dictar sanciones económicas y políticas contra Teherán.
Todo indica que Irán logró en último momento evitar una denuncia -promovida sobre todo por Estados Unidos- con el acuerdo al que llegó con la Unión Europea (UE).
Alemania, Francia y Gran Bretaña ofrecieron a Teherán todo un paquete de incentivos económicos y tecnológicos a cambio de la suspensión completa del programa de enriquecimiento de uranio.
El fin de este programa, actividad permitida bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), se había convertido en el centro de la disputa entre Irán y la comunidad internacional.
El uranio enriquecido es una sustancia que tiene tanto aplicaciones civiles en reactores de generación de energía eléctrica- como en programas atómicos militares.
La última resolución del OIEA instaba a Irán a abandonar su programa de enriquecimiento de uranio como medida de creación de confianza ante la comunidad internacional, algo que Teherán siempre rechazó, alegando que como firmante del TNP tenía derecho a acceder a esa tecnología para fines pacíficos.
Irán acordó con la UE una primera suspensión voluntaria del enriquecimiento en octubre de 2003, pero violó ese compromiso en protesta por varias resoluciones de la Junta que fueron muy críticas con Teherán.
Estados Unidos y otros países acusan a Irán de estar trabajando en un programa nuclear secreto, algo que Teherán niega, y asegura que todos sus esfuerzos en el campo atómico sólo tienen objetivos civiles como la generación de energía eléctrica. (EFE)