Ariel Sharon: "Una nueva era puede empezar en Medio Oriente"
El primer ministro israelí autorizó el entierro de Arafat en Ramala y afirmó que si los palestinos acaban con el terrorismo puede que la conflictiva región tenga un renovado futuro.
El primer ministro israelí autorizó el entierro de Arafat en Ramala y afirmó que si los palestinos acaban con el terrorismo puede que la conflictiva región tenga un renovado futuro.
Durante la reunión de Gobierno, en la que aprobó el entierro del presidente Yaser Arafat en la ciudad cisjordana de Ramala el primer ministro israelí, Ariel Sharon, afirmó que "una nueva era puede empezar en Medio Oriente, pero depende de los palestinos si son capaces de acabar con el terrorismo y su incitación a la violencia".
Es la primera vez desde que el pasado 29 de octubre el presidente palestino fue trasladado a París, que Sharon se refiere en público a la crisis provocada por la crítica situación de salud de su acérrimo enemigo, Arafat, de quien ni siquiera ha hecho referencia.
En tanto, el jefe de los servicios secretos israelíes (Shin Bet), Avi Dichter, afirmó ante el Gabinete de Seguridad que el funeral de Arafat puede celebrarse el jueves en El Cairo y el entierro el viernes en Ramala, donde Sharon además autorizó que fuerzas palestinas estén a cargo de la seguridad durante las ceremonias fúnebres.
El "temporal" entierro en Ramala
En Ramala, la expectación crece a la espera de que la muerte del presidente palestino sea anunciada.
En esta ciudad cisjordana Arafat permaneció recluido a la fuerza por orden de Israel por tres años y medio, y ahí será sepultado en lo inmediato.
Sin embargo, el mufti Akram Sabri, la máxima autoridad islámica de Jerusalén afirmó que este lugar de descanso eterno será sólo temporal, porque finalmente será sepultado en el mausoleo de la mezquita de Al-Aksa, en la Explanada de las Mezquitas.
"Todo aquel que sea enterrado fuera de Jerusalén tiene derecho, según la ley islámica, a que sus restos reposen en ella si esa ha sido su última voluntad", afirmó.
Akram Sabri subrayó además que "la ley islámica prohibe la eutanasia y que nadie, ni siquiera Suha Arafat, tiene derecho a desconectar al presidente de los aparatos que le mantienen con vida, aunque se mantenga meses en ese estado".
Las palabras de Sabri fueron respaldadas por el diputado árabe israelí y ex asesor de Arafat, Ahmed Tibi, quien aseguró que aunque el entierro del presidente en Jerusalén tarde años, finalmente sus restos recibirán sepultura en la ciudad santa.
Las declaraciones de Tibi coinciden con las informaciones procedentes de fuentes oficiales palestinas, que aducen que de momento Arafat será enterrado en la Mukata de Ramala.
También el asesor político de Arafat, Mamduh Nofal, reiteró que la sepultura del presidente en la Mukata será temporal y que, tarde o temprano, sus restos serán trasladados a Jerusalén, capital disputada por israelíes y palestinos.
Una afirmación que resulta una afrenta para Israel. La semana pasada el ministro de Justicia israelí, Tomy Lapid, zanjó así el tema: "en Jerusalén están enterrados los reyes de Israel y no los terroristas palestinos". (EFE)