Absolutamente confiado en que la Justicia acogerá su petición de desaforar al diputado de la Democracia Cristiana (DC) Pablo Lorenzini, se mostró en Valparaíso Javier Etcheberry, ex titular del Ministerio de Obras Públicas (MOP), quien acusa al legislador de haberlo injuriado al afirmar que fue parte de "arreglines" durante su gestión.
"Esta es una querella que tiene muchas posibilidades de prosperar, porque la inviolabilidad (parlamentaria) no fue hecha para injuriar y aquí estamos en presencia de una injuria", afirmó Etcheberry.
El ahora presidente de BancoEstado concurrió hasta la Corte de Apelaciones de Valparaíso junto al abogado Eduardo Vergara, donde presentó un escrito en que solicita al pleno del tribunal de alzada despojar a Lorenzini de su fuero.
"La Justicia tiene la palabra. Confío en la Justicia, porque la inviolabilidad no fue hecha para injuriar. Esto es el abuso del derecho, el usar una prerrogativa que fue hecha para legislar y fiscalizar al Ejecutivo", añadió.
Una vez aprobada esta petición, agregó, podrá materializar la querella por injurias y calumnias en contra del ex presidente de la Cámara Baja.
"El diputado Lorenzini sabe lo que tenía que hacer, desde el primer día, porque él sabía que lo que dijo no era cierto", respondió Etcheberry, al ser consultado si existía alguna posibilidad de desistirse de la acción legal.
De acuerdo al propio militante del Partido por la Democracia (PPD), la Corte verá el libelo a principios de marzo próximo, a raíz del feriado judicial que se inició el pasado 1 de febrero.
Por su parte, el abogado Vergara estimó que "por estos delitos las penas no son extremadamente altas, así que seguramente (Lorenzini) no va ir preso, pero es muy importante que la Justica diga de una vez por todas que aquí se usó una facultad constitucional de mala forma".
Debido a la caída del puente sobre el río Loncomilla, en la Séptima Región, el diputado Lorenzini afirmó durante la "hora de incidentes" de una sesión de la Cámara que Etcheberry prefería preocuparse de las empresas constructoras que de los chilenos afectados por el desplome de la estructura o el inicio de la operación de las carreteras concesionadas.
"¡¿Cuánto le pagan ministro?! Se lo pregunto desde aquí, no de afuera, desde aquí porque tengo fuero y no me venga con que lo digamos afuera, porque el tema está acá adentro, ya que usted no quiere venir a la Cámara, que es una cámara fiscalizadora", señaló un eufórico Lorenzini, el pasado 14 de diciembre.
En tono irónico, el parlamentario por Constitución preguntó sobre "quién tiene arreglines con las empresas concesionarias, que empiezan a cobrar los TAG y no se terminan (las obras), y el ministro se pasea con ellos inaugurando antes de tiempo, tomando un cafecito, ahí están sus amigos".
La dura acusación, de la que el legislador nunca presentó pruebas, causó molestia en el Gobierno y en la Concertación, e incluso el Presidente Ricardo Lagos le quitó el saludo al entonces titular de la Cámara Baja, quien finalmente presentó su renuncia al cargo.