El megaincendio que el pasado enero destruyó más de 15.500 hectáreas en la Región del Biobío avanzó a una velocidad "diez veces más rápido" la capacidad de extinción de los dispositivos, dijeron a agencia EFE expertos europeos.
"Hemos estado analizando la velocidad del incendio 'Trinitarias' y hemos visto que avanzaba a unos 3 kilómetros por hora al principio y a unos 2 kilómetros por hora hasta que impactaba con la población", indicó Iñaki Bustamante, del Equipo de Evaluación y Apoyo Forestal de la Unión Europea (FAST, por sus siglas en inglés), que viajó a Chile para ayudar en el combate del fuego.
La velocidad del megaincendio, agregó el especialista español, "parece poca, pero la capacidad de extinción se estima en un máximo de entre 150 y 300 metros por hora, con lo cual es una velocidad de avance diez veces mayor que la capacidad de extinción de los dispositivos".
Varios megaincendios -entre ellos el denominado "Trinitarias"- originados en enero tanto en la Región del Biobío como en el Ñuble, a 500 y 400 kilómetros al sur de la capital, respectivamente, arrasaron más de 42.000 hectáreas y dejaron al menos 21 fallecidos.
Bustamante, que lideró un equipo de ocho especialistas europeos del FAST, explicó que las condiciones climáticas extremas, "las menores humedades relativas y una disponibilidad de combustible muy alta" incrementan la velocidad de los incendios no solo en Chile, sino también en otras partes del mundo.
El fuego, lamentó, "avanza a una velocidad que no hay medios suficientes para poder apagarlo".
En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido en Chile más de 66.000 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 159 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron más de 25.000 hectáreas, según la Corporación Nacional Forestal (Conaf).
"Ha habido una tremenda mejora en el sistema de alerta"
El equipo del FAST, que viajó al sur a petición del Gobierno, evaluó además el comportamiento de las distintas instituciones del país involucradas en la prevención y el combate de incendios y resolvió que fue "bueno" y que "se evitaron muchas muertes".
"En la misión de 2024 (cuando un megaincendio causó 137 muertes en Valparaíso), notamos que el sistema de alerta había sido insuficiente", reconoció por su parte Jocelyn Lance, jefe de la Oficina para América Latina y el Caribe del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea (ECHO).
Ahora, en cambio, "ha habido una mejora tremenda y el sistema de alerta ha funcionado: se pudo enviar la información a tiempo y la gente ha respectado la forma de evacuar", agregó Lance, cuya oficina gestionó el viaje de los expertos.
Por su abrupta topografía, sus grandes bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad ha aumentado desde 2010 debido al cambio climático y la sequía que dura más de una década, de acuerdo a la Conaf.
Bustamante apuntó además que, al igual que en España, en Chile "hay un abandono de las prácticas de ganadería extensiva por una ganadería más intensiva, que hace que el matorral crezca mucho más y que sea muy difícil controlar".