Municipalidades de la Segunda Región se querellarán por agua contaminada con arsénico
Alcaldes presentarán el recurso contra el Estado porque este no ha solucionado la situación permanente del agua contaminada de la zona.
Alcaldes presentarán el recurso contra el Estado porque este no ha solucionado la situación permanente del agua contaminada de la zona.
La municipalidad de Sierra Gorda y Baquedano presentará una querella contra el Estado debido a que por más de 25 años la población ha consumido arsénico en el agua.
Según estudios científicos que maneja el municipio, el mineral supera 10 veces la cantidad permitida por la norma nacional, lo que ha generado enfermedades como cáncer al estómago, vejiga y problemas a la vista, que afectan a gran cantidad de habitantes según sostuvo el alcalde Carlos López.
"El Gobierno durante el último tiempo no se ha querido hacer cargo de esto, sabiendo que la concesión de la sanitaria era imprescindible que normara no sólo lo operacional y ha dejado de tener su rol subsidiario de velar por la salud y el bien común como lo establece la Constitución Política de este país", explicó.
Agregó que están trabajando "a la brevedad posible en entablar una mesa de conversación con el Gobierno Regional, en este caso con el intendente y si no nos soluciona el problema estamos trabajando también para demandar al Estado de Chile por daños y perjuicios hacia la comuna de Sierra Gorda por no cumplir su rol tal como lo establece la Constitución".
El edil enfatizó que recurrirá a instancias legales contra el Estado si no hay solución antes del 31 de abril.
Las localidades de Sierra Gorda y Baquedano que suman más de 3.000 habitantes- son abastecidas por la red de agua de la empresa Ferrocarril Antofagasta- Bolivia, a través de una matriz que extrae el líquido desde el río Silala, es decir agua industrial que contiene altas concentraciones de minerales, entre los cuales el más peligroso es el arsénico.
No obstante, las mineras de la Segunda Región tienen agua potable y están a tan sólo cinco minutos de las localidades en cuestión, por lo que el alcalde Carlos López calificó como una grave negligencia del Gobierno con la gente.