Los especialistas forenses que examinan el cuerpo hallado el pasado sábado 16 de julio en el parcela del detenido empresario Francisco Leyton consideran que hay un "99 por ciento" de posibilidades de que el cadáver pertenezca al desaparecido empresario Luis Francisco Yuraszeck.
El director metropolitano del Servicio Médico Legal (SML), Leonel Grez, aclaró que los profesionales podrán asegurar esa versión sólo una vez que así lo demuestren los exámenes de ADN, los que no estarán listos antes del próximo viernes 22 de julio.
"Con certeza absoluta es una vez que estén listos los exámenes de ADN. Esa sería la certeza absoluta. Ahora, nosotros creemos que es 99 por ciento de probabilidad que se trata de él. Es concordante con la fecha de desaparición de la persona", señaló Grez.
El especialista detalló que el cadáver es "un cuerpo completo que está en estado de putrefacción, pero está completo, no esta esqueletizado".
Grez agregó que el cuerpo estaba vestido, pero no entregó detalles de las lesiones que podría presentar, ya que ello es parte del proceso judicial.
Personalidad sicopática
Para Carlos Al Korn, criminólogo Policía de Investigaciones, la conducta del empresario Francisco Leyton responde a rasgos sicopáticos.
"Son personas que aparecen como muy seductores, en términos de adquirir confianza fácil con las personas (...) y que, en definitiva, no generan lazos permanentes en el tiempo, es decir es una cuestión muy superficial", señaló.
Agregó que en el caso de Leyton, "hay carencia absoluta de empatía por el dolor ajeno" y "eso de negar (el homicidio) y de ser mentiroso es un rasgo que está acompañada una personalidad" sicopática.
La pista para el hallazgo surgió en los últimos días cuando el jardinero de Francisco Leyton, ex socio de Yuraszeck, declaró en el Ministerio Público que -tras la desaparición del empresario- se le obligó a hacer un hoyo de aproximadamente tres metros de profundidad y que, posteriormente, fue tapado con cemento.
Yuraszeck, de 61 años, fue visto por última vez el 29 de marzo del año pasado, cuando salió desde su fundo Las Camelias, ubicado en el pueblo de Malloa, rumbo a San Fernando para cobrar una deuda de 60 millones de pesos a su socio.
Tres días después, en la madrugada del 1 de abril, su vehículo apareció abandonado en el estacionamiento del Aeropuerto Internacional de Santiago, sin evidencias de haber sido escenario de algún hecho violento.