Aylwin afirmó que la figura de Augusto Pinochet ya no pesa en Chile
Para el primer presidente democrático tras la dictadura, el jubilado senador vitalicio es un personaje que corresponde "absolutamente al pasado".
Para el primer presidente democrático tras la dictadura, el jubilado senador vitalicio es un personaje que corresponde "absolutamente al pasado".
El ex presidente Patricio Aylwin aseguró que la figura de Augusto Pinochet no tiene ningún peso en el país, donde considera que la democracia goza de "buena salud" pese a "graves" imperfecciones, como la designación de senadores institucionales o el sistema electoral binominal.
El democratacristiano que entre 1990 y 1994 estuvo al mando del primer gobierno democrático después de la dictadura de Pinochet, dijo que la figura del general corresponde "absolutamente al pasado".
"Hoy por hoy no tiene ningún peso efectivo", dijo Aylwin, quien añadió que se trata de un hombre que tiene 88 años que "está muy deteriorado física y síquicamente".
"Lo cierto es que Pinochet no pesa", apostilló el ex presidente.
Acerca de los responsables de los crímenes y violaciones de derechos humanos cometidos durante la dictadura, Aylwin señaló: "No puedo decir que todos, pero muchos han sido condenados y están en la cárcel".
"Cuando asumí la presidencia -dijo- mi compromiso fue esclarecer la verdad sin limitaciones y buscar la Justicia en la medida de lo posible y uno pensaba que lo posible iba a ser mucho menos de lo que ha logrado ser".
Afirmó que esta falta de optimismo se debía a que "había una Ley de Amnistía y luego porque los tribunales habían sido designados en tiempos de Pinochet y no eran imparciales. En tercer lugar, por las dificultades de hacer Justicia en materias tan complejas" como las violaciones de los derechos humanos.
El ex presidente consideró "un éxito" que durante su gobierno los tribunales "aceptaran que la Ley de Amnistía no impidiese procesar" e investigar.
Así, "los procesos han tenido a mucha gente en la cárcel" mientras avanzaba el sumario, agregó.
Aylwin dijo que la estabilidad y el progreso económico de Chile, así como las políticas continuadas de los gobiernos de la Concertación de lucha contra las desigualdades "han significado que la economía ha crecido y la pobreza ha disminuido".
No obstante, llamó la atención sobre "la diferencia entre los pobres, aunque tenemos muchos menos, y los ricos", lo que hace que Chile aparezca con una importante brecha entre unos y otros. Sin embargo, destacó los avances contra la pobreza y la extrema pobreza.
Sobre los modelos políticos seguidos por Chile, el octogenario ex presidente no creyó que su país se mire en Estados Unidos.
"Estados Unidos es una gran potencia y nosotros un país en desarrollo, ellos tiene una economía altamente liberalizada regida por el mercado con reducida regulación estatal y Chile tiene tradición de Estado de Derecho fuerte que protege a los más débiles con economía de mercado pero con un rol importante de la Administración", explicó.
Sin embargo, en opinión de Aylwin, nuestro país, más que muchas otras naciones de la región, ha reproducido las "grandes tendencias políticas europeas" con cierta simetría.
"Con excepción del fenómeno de la dictadura, que correspondió a una realidad muy latinoamericana, Chile ha tenido una política más parecida a la europea que el resto de la región", dijo, y ello se debe más que a la "imitación, al impacto intelectual de las ideas".
Como líder de la Corporación Justicia y Democracia, el ex presidente promociona, con el apoyo de la Unión Europea (UE), un proyecto de información y conocimiento recíproco entre Latinoamérica y la UE, que el miércoles 7 de julio le llevará a Lisboa tras su estancia en España donde ha participado en varios foros de debate. (EFE)