El abogado y presidente de la Corporación Chile Transparente, Davor Harasic, manifestó que quienes realizan denuncias sobre irregularidades con un objetivo mediático también cometen un acto de corrupción y también advirtió de la necesidad de no caer en las acusaciones irresponsables.
En diálogo con El Diario de Cooperativa, señaló que las acusaciones de corrupción que persiguen impacto mediático también son actos corruptos, pues en el caso de los legisladores denunciantes deben fiscalizar, no esperar efectos en la opinión pública.
"Yo le quiero poner un ejemplo que espero que no sea verdadero. El diario electrónico El Mostrador hacía referencia a que un diputado de la UDI habría señalado que tenía muchas denuncias de corrupción pero que las irían dando a conocer de a poco a objeto de que tengan un mayor impacto mediático. Espero que esta información sea inefectiva. De ser efectiva, ese es un acto de corrupción, porque ese diputado no está allí para producir impactos mediáticos electorales, sino que está puesto allí por todos nosotros para fiscalizar y en consecuencia, si él conoce muchos actos de corrupción los debe dar a conocer de inmediato y no buscar un impacto mediático torciendo la función que le corresponde".
Para el jurista y representante nacional ante Transparencia Internacional, Chile "tiene un índice de percepción de corrupción óptimo en América Latina, en el concierto de las naciones y eso tiene que ser cuidado con muchísima cautela".
Harasic manifestó que la actual percepción de la transparencia en Chile, más bien oscura, tiene su origen en una "cultura del secretismo".
"Creo que la lucha en los próximos años en este país tiene que estar dada a favor de la verdad, a favor de la transparencia, que termine el secretismo, que las cosas sean públicas, que quede en la esfera de lo privado la vida privada de las personas", aseveró.
En este sentido, apuntó que, por ejemplo, los contratos de Codelco -que han sido fuertemente cuestionados por la derecha, en especial por la senadora Evelyn Matthei- debieran ser de conocimiento público, de manera que no se conviertan en una señal que atente contra la transparencia.
Para Harasic, la solución ante la corrupción no está en la dictación de leyes, sino en la educación. "Tenemos que empezar a educar desde niños en la verdad y en la transparencia, y además, tenemos que tomar conciencia que gran parte de la falta de transparencia se debe a esta actitud de secretismo".
Como corporación, el abogado agregó que Chile Transparente espera que la posición nacional en el ranking de percepción de la corrupción, el cual va de menos a más, se fortalezca, de manera que "seamos el país menos corrupto en América Latina".