El Gobierno retiró desde la Contraloría el contrato que adjudicaba el estudio integral del tren entre Santiago y Valparaíso, proceso que se encontraba en su fase final de revisión.
La iniciativa consideraba un recorrido de 172 kilómetros para conectar Viña del Mar con Quinta Normal en cerca de 90 minutos, pasando por comunas como Tiltil, La Calera y Limache. Tras conocerse la decisión del Ejecutivo, surgieron cuestionamientos desde autoridades de la Región de Valparaíso.
Desde el Gobierno, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, explicó que la medida responde a "la necesidad de realizar un análisis socioeconómico que considere la rentabilidad social y el financiamiento disponible para este tipo de obras".
"Los proyectos ferroviarios son proyectos de un enorme impacto social y cuando estamos saliendo de un periodo con un déficit muy importante, es absolutamente natural y legítimo que se evalúe cuáles son las prioridades sociales a nivel país con el erario público", afirmó.
El proceso para adjudicar el estudio ya había enfrentado retrasos, luego de que una primera convocatoria realizada durante la administración anterior fuera declarada desierta.
El gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, cuestionó que la decisión se adoptara sin informar previamente a las autoridades de la región.
"Es un anhelo no solamente del pueblo porteño, es un anhelo de toda la región de Valparaíso, parece bastante impropio que se retire el contrato de la Contraloría sin antes haber evaluado la importancia y el impacto que tiene este medio de transporte en nuestra región", sostuvo.
El tren Santiago-Valparaíso estaba proyectado para comenzar a operar hacia 2030. Sin embargo, tras el retiro del contrato para su estudio, su avance quedó por ahora en suspenso, sin que se haya detallado si el Gobierno evaluará alternativas para concretar una conexión ferroviaria entre ambas ciudades.