Halloween: Los beneficios y riesgos de disfraces y golosinas

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Autor: Cooperativa.cl

La fiesta contribuye y fomenta la creatividad y la imaginación en los niños.

Sin embargo, se advierte que el consumo de dulces debe ser controlado.

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Halloween: Los beneficios y riesgos de disfraces y golosinas
 Archivo Agencia UNO
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La fiesta anglosajona de Halloween involucra cada año a más familias, principalmente por el interés de los niños en disfrazarse y salir a pedir dulces a los vecinos, actividades que tienen un beneficio, pero también un riesgo, según expertos.

Según explica la psicóloga Verónica Navarrete, "el juego con disfraces contribuye y fomenta la creatividad y la imaginación en los niños, porque es un espacio de aprendizaje, de expresión de emociones y sentimientos, y de ensayo de nuevas formas y conductas".

Asimismo, el disfraz lleva al niño a ponerse en el lugar del otro, fomentando el desarrollo de la empatía.

"Cuando los niños se disfrazan crean diálogos y situaciones, personajes, roles que los llevan a jugar", detalla la coordinadora académica de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico.

De hecho, "al observar cómo juegan los niños disfrazados, nos permite ver cómo el niño percibe el mundo y a las personas que lo rodean, ya que reproduce conductas y emociones en torno a estos personajes", agrega la profesional.

Para Navarrete, cuando el niño decide su disfraz se potencia el desarrollo de la toma de decisiones y "por eso es aconsejable que el niño elija de qué disfrazarse".

Dulces: Permitidos pero con límites

El consumo de dulces, la otra arista de Halloween, debe ser moderado y controlado por los padres, porque el alto contenido de azúcares y calorías en la infancia puede derivar en futuras patologías asociadas a la obesidad.

Por ello, una alternativa es optar por alimentos más saludables "adaptados" a la estética de la "fiesta de los muertos".

La nutricionista Natalia Arévalo recordó que un niño de 2 a 5 años como máximo podría consumir no más de 2 dulces pequeños; entre 6 y 10 años 4 como tope, y entre 10 y 15, no más de 5 caramelos.

Esto porque -explica la nutricionista de Clínica Origen- con 25 gramos al día, es decir 3 dulces y 1 chocolate pequeños, ya se sobrepasa la recomendación diaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así, recomienda que "antes, durante y después de Halloween es importante restringir otros alimentos de consumo diario que contienen azúcar, como el kétchup, galletas, cereales azucarados, bebidas y jugos".

Opciones más sanas, añadió Arévalo, pueden ser cocinar galletas de avena con moldes temáticos, hacer "fantasmas" con mitades de plátanos, palmitos o huevos, o también dar "calabazas" de naranjas o mandarinas.

Una "araña" de aceitunas, bolsas con frutos secos o reemplazar dulces por barritas de cereal o galletas de arroz también permiten celebrar, pero sin exagerar la cantidad de azúcar, concluyó.

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