Príncipe Rainiero se mantiene con pronóstico "reservado"
"Los parámetros biológicos son estables en su conjunto", afirma una nota de los médicos del monarca, quien sigue en estado de gravedad.
"Los parámetros biológicos son estables en su conjunto", afirma una nota de los médicos del monarca, quien sigue en estado de gravedad.
El príncipe Rainiero de Mónaco, de 81 años, se encuentra "estacionario", aunque su pronóstico vital se mantiene "reservado", según el nuevo parte médico divulgado este lunes por su gabinete y que los monegascos esperaban con impaciencia.
"Los parámetros biológicos son estables en su conjunto", indica la escueta nota difundida después de un largo fin de semana sin datos oficiales sobre la evolución del soberano.
Rainiero cumple este lunes su decimocuarto día en el servicio de reanimación del Centro Cardo-Torácico de Mónaco tras complicarse la infección pulmonar que obligó a su hospitalización el pasado día 7 de marzo.
"El estado de salud de Su Alteza Serenísima el príncipe Rainiero III continúa estacionario", explica el parte médico, antes de añadir que "el pronóstico vital se mantiene, sin embargo, reservado".
Los doctores habituales de Rainiero, Vincent Dor, Francoise Montiglio y Jean-Joseph Pastor, anunciaron además que será publicado posteriormente un nuevo boletín.
A pesar de la escasa información ofrecida por los médicos, este nuevo parte es menos pesimista que el anterior que daba al soberano, el pasado viernes, escasas posibilidades de recuperación.
Los facultativos indicaron entonces que "las esperanzas de una salida favorable son extremadamente débiles" debido a su "precario estado", antes de "justificar, por el momento, que se continúe con una terapia activa".
Este nuevo compás de espera llega después de que, desde el ingreso de Rainiero en reanimación, donde permanece sometido a respiración asistida, se hayan producido vaivenes similares.
Mónaco, donde el catolicismo es la religión del Estado, vive estos días tiempos difíciles, ya que al dolor por el lento declive de su príncipe se suma el duelo por Juan Pablo II, quien falleció el sábado a los 84 años tras una agonía que los monegascos comparan inevitablemente con la de Rainiero.
Así quedó reflejado en el mensaje de condolencias que en la víspera envió el príncipe heredero, Alberto, a las autoridades vaticanas en su primer gesto internacional como máximo responsable del país, tras asumir la regencia del micro Estado mediterráneo por la incapacidad de su padre para ejercer sus funciones.
"La muerte del Pontífice mortifica nuestras almas, a mis hermanas y a mí, cuando nuestro amado padre lucha contra los golpes de la enfermedad", indicaba Alberto en su mensaje. (EFE)