Felipe Portales, sociólogo de la Universidad Católica, señaló que el autoritarismo, racismo y clasismo caracteriza "desde siempre, desde la Conquista" a Chile, que se constituyó como "una sociedad de guerra permanente". En conversación con El Diario De Cooperativa, el autor adelantó algunas conclusiones de su última obra, "Los Mitos de la Democracia Chilena: Desde la conquista hasta 1925".
Sobre la característica clasista de la sociedad, Portales consideró que ésta se observa en la "gigantesca desigualdad en la distribución del ingreso". Esto basta "para tener en cuenta que somos una sociedad completamente clasista y que no tiene la igualdad como un elemento clave en su devenir histórico", agregó.
"Desgraciadamente, todos estos elementos que nos vienen condicionando desde antiguo, están presentes hasta el día de hoy, porque la historia es eso, la identidad que se va expresando no sólo en el pasado, sino que nos constituye como presente y nos condiciona hacia el futuro", indicó.
El autor de "Chile: Una democracia tutelada" añadió que el racismo sigue presente, incluso en cómo observamos la realidad mapuche, cuyo conflicto se solucionó "a través de un genocidio en la práctica, que tiene un efecto nefasto hasta el día de hoy, y que va a ser, ciertamente, uno de los temas más complejos de nuestro país en el futuro".
"Es decir, cómo reintegrar a la sociedad nacional, de una manera efectivamente democrática, a la principal etnia originaria de Chile, que fue integrada de la manera más cruel, más espoleadora posible, con el despojo de prácticamente más del 90 por ciento de su territorio, ya en el Chile republicano", argumentó.
Sistema chilenos no es democrático
Sobre cómo incluyen estas particularidades en la vida política, Portales cree que "hasta el día de hoy llega este elemento de autoritarismo, en el hecho de que prácticamente no tenemos un sistema democrático como existe en el mundo occidental".
"Tenemos un sistema en que la voluntad popular no es la que determina la Constitución y las leyes, por el sistema binominal, por lo senadores designados, etcétera", comentó el militante de la Democracia Cristiana (DC).
Para el director del Area de Derechos Humanos del Foro América, ésta es una situación que la Concertación no pudo solucionar, pues se mantienen aspectos que el mismo conglomerado cuestionó antes de asumir el poder.
"El planteamiento que tenía la Concertación cuando era oposición, sus líderes al menos, lo han desconocido el día de hoy, y nos tratan de engañar señalando que vivimos en un sistema democrático imperfecto", concluyó.