El equipo con el mejor ataque de la NBA, Sacramento Kings, tuvo la peor actuación en lo que va de temporada y facilitó la tarea a Minnesota Timberwolves, que con Latrell Sprewell y Kevin Garnett como líderes, ganó fácilmente por 86-74 el quinto partido de las semifinales de la Conferencia Oeste.
La victoria puso a los Timberwolves con la ventaja de 3-2 en la eliminatoria que se traslada de nuevo a Sacramento, para disputarse este domingo el sexto partido de la serie al mejor de siete.
Sprewell jugó su mejor partido de la fase final y con 34 puntos, siete rebotes y seis asistencias fue el líder indiscutible del ataque de los Timberwolves, mientras Garnett aportó 23 unidades, 12 balones recuperados bajo el tablero, tres asistencias y tres tapones.
Los Kings carecieron de efectividad en el ataque: el base Mike Bibby logró 14 puntos, pero sólo 5 de 15 tiros de campo; el alero Chris Webber aportó 13 y el serbio Peja Stojakovic logró 12, una producción que no pudo salvarlos de la derrota.
Junto a los problemas de falta de acierto y consistencia en el ataque, los Kings tampoco pudieron tener el apoyo del pívot reserva Brad Miller, que fue expulsado en el tercer cuarto por agredir a Darrick Martin después que ambos chocaron en el centro del campo.
Los Nets se impusieron en un maratónico partido
Sólo en una tercera prórroga, New Jersey Nets logró superar a Detroit Pistons por 127-120 en el quinto duelo de las semifinales de la Conferencia Este, que ahora dominan por 3-2.
El triunfo, tercero consecutivo para los Nets que remontaron un 0-2 adverso en el comienzo de serie, les permitió conseguir la ventaja de campo, y podrían lograr su tercer pase seguido a la final si este domingo ganan el sexto partido, como local en el Continental Airlines Arena de East Rutherford.
Richard Jefferson con 31 puntos, 11 rebotes, cuatro asistencias y dos tapones fue el jugador clave en el ataque de los Nets al anotar 18 en las tres prórrogas cuando en el banco estaban ya expulsados por personales el alero Kenyon Martin, Jason Collins Rodney Rogers.
El partido se convirtió en el cuarto en la historia de los play-offs que tuvo que decidirse en tres prórrogas, y el primero desde que Phoenix Suns venció a Chicago Bulls por 129-121 en el tercer encuentro de las finales de la NBA, en 1993. (EFE)