El poderoso pivote Shaquille O'Neal mostró toda su fortaleza para lograr 22 puntos y 17 rebotes que contribuyeron decisivamente al triunfo por 100-89 de Los Angeles Lakers, que se adelantaron por 2-1 a Minnesota Timberwolves en la serie por el campeonato de la Conferencia Oeste de la NBA.
"Juego mejor cuando estoy enfadado. Y ahora estoy muy enfadado", había manifestado O'Neal en la víspera del tercer encuentro disputado en la noche del martes 25 de mayo. El gigante de los Lakers tenía razón y encontró otras durante el duelo para aumentar su enfado.
Los visitantes se encargaron de esto al cometerle numerosas faltas para forzarlo a ganarse los puntos mediante tiros libres y así aprovechar su mal porcentaje de tiro. El conocido "golpeen a Shaq" dio resultados al anotar en sólo ocho de las 22 veces que fue a la línea.
Sin embargo, este escaso porcentaje de tiros libres fue contrarrestado con el 51,5 por ciento de acierto en los lanzamientos de campo y con una defensa que tuvo la intensidad que se pide a un equipo que quiere ser campeón de la NBA.
O'Neal no estuvo solo, y Kobe Bryant fue su mejor guardaespaldas. El escolta sumó 22 puntos (cinco de 12 tiros de campo, incluidos dos triples, y 10 de 11 desde la línea de personal), todos ellos logrados en la segunda parte, luego de una primera mitad en la que sólo lanzó dos veces al aro y prefirió repartir el balón.
El base Gary Payton jugó su mejor partido de la serie y aportó 18 tantos, incluidos 14 en el primer cuarto, nueve asistencias y cinco rebotes.
Las acciones de Payton fueron decisivas en la primera parte al establecer el ritmo del partido y no permitir que los Timberwolves impusiesen su defensa agresiva.
Los Lakers han hecho un fortín de su cancha, el Staples Center, donde han ganado los siete encuentros disputados en la postemporada. "Nos gusta jugar delante de nuestra afición. Debemos darle otra satisfacción en el cuarto partido, que podría ser decisivo en la eliminatoria", indicó el alero Devean George, autor de 12 puntos.
Los Wolves también hicieron un buen partido, pero nada pudieron hacer ante la maquinaria, excelentemente engrasada, de los Lakers. Kevin Garnett ejerció su papel de estrella y logró 22 puntos y 11 rebotes, mientras el alero Wally Szczerbiak añadió saliendo de la banca 21 tantos, 19 puntos en la segunda parte, incluidos 14 puntos consecutivos en el tercer periodo.
"Le dije a mi equipo que para ganar a un equipo como los Lakers en su cancha hay que hacer un partido perfecto. Jugamos bien, pero eso no es suficiente", indicó Flip Saunders, técnico de los Timberwolves.
Los Lakers comenzaron dominando el encuentro y se marcharon al descanso con ventaja 44-35. Szczerbiak calentó su muñeca y puso a los Wolves en desventaja 70-65 al final del tercer cuarto, pero Bryant y O'Neal decidieron el encuentro.
Los Wolves echaron de menos a su base Sam Cassell, que no ha dejado atrás las molestias en su espalda que lo afectan desde el primer partido de la serie. El armador aportó 18 puntos en los 26 minutos que estuvo en cancha, pero apenas pudo jugar en la segunda parte por sus continuos dolores.
"El cuarto partido será aún más intenso y nos vamos a divertir", aseguró Bryant por la mañana del jueves 27 de mayo estará en el juzgado del Condado de Eagle (Colorado) para asistir a la quinta audiencia del caso de presunto asalto sexual de una joven de 19 años que pesa en su contra.
El escolta anticipa una constante que se ha dado cada vez que debe enfrentar trámites judiciales antes de un partido, cuando suele brindar sus mejores actuaciones. (Agencias)