Colo Colo nuevamente llegó a la cima del fútbol chileno y bajó su estrella número 35, tras coronarse campeón de la Liga de Primera en la fecha 27, con un triunfo ante Ñublense en Chillán. Y el gran artífice de esta campaña fue el técnico argentino Fernando Ortiz, quien llegó en un momento complejo y fue de menos a más, sorprendiendo con una gran apuesta por los jóvenes de la cantera "alba".
El entrenador trasandino alcanzó así su primer título como director técnico de un equipo adulto, luego de una trayectoria que incluyó experiencias en Paraguay y México, donde estuvo cerca de conseguir la gloria, pero sin poder concretar una consagración.
El "Tano" encontró en Macul la oportunidad de dar un importante paso en su carrera, después de arribar al club en septiembre de 2025 como reemplazante de Jorge Almirón, en una temporada que fue nefasta para Colo Colo, considerando que era el año del centenario.
De Boca Juniors para el mundo
Fernando Damián Ortiz nació el 25 de diciembre de 1977 en Corral de Bustos, provincia de Córdoba, Argentina, y comenzó su carrera como futbolista profesional en Boca Juniors, club con el que debutó en 1998.

El defensor central también tuvo un breve paso por el fútbol español, en el filial de Mallorca, antes de regresar a su país para vestir las camisetas de San Lorenzo, Unión de Santa Fe, Banfield y Estudiantes de La Plata.

En el conjunto de La Plata fue parte del plantel que conquistó el Torneo Apertura 2006, bajo la dirección técnica de Diego Simeone, en una campaña que terminó con una recordada definición frente a Boca Juniors.
Posteriormente inició una etapa en el fútbol mexicano, donde defendió a Santos Laguna, América y Tigres, sumando nuevas experiencias en clubes importantes de aquel país.
Con Santos Laguna consiguió el título del Clausura 2008, mientras que años después regresó al fútbol argentino para incorporarse a Vélez Sarsfield, equipo con el que celebró el Clausura 2011.
Su última experiencia como futbolista fue en Racing Club, institución en la que puso término a su carrera profesional en 2014.

Sus primeros pasos como entrenador y el salto al fútbol mexicano
Después de colgar los botines, Ortiz decidió continuar ligado al fútbol desde la banca y comenzó su carrera como entrenador en Paraguay.

Su primera experiencia fue en Sol de América, en 2017, donde consiguió finalizar en el quinto puesto del Torneo Apertura. Posteriormente tuvo un paso por Sportivo Luqueño y regresó al cuadro de Villa Elisa.
Tras esas experiencias, el argentino encontró una nueva oportunidad en México, cuando asumió la dirección técnica de la categoría sub 20 de América a comienzos de 2022.
Sin embargo, su estadía en las divisiones inferiores fue breve, debido a que la salida de Santiago Solari del primer equipo abrió la puerta para que asumiera interinamente la banca de las "Águilas".
Ortiz aprovechó la oportunidad y consiguió afirmarse en el cargo, encabezando campañas que llevaron al equipo a disputar instancias decisivas del campeonato mexicano.
Pese a ello, el conjunto americanista quedó eliminado en semifinales en tres torneos consecutivos, correspondientes al Clausura y Apertura 2022, además del Clausura 2023.

Aquellos resultados terminaron por marcar su salida del club, después de haber conseguido recuperar el protagonismo deportivo, pero sin alcanzar el título.
Las experiencias en Monterrey y Santos Laguna antes de llegar a Chile
En mayo de 2023, Ortiz asumió la dirección técnica de Monterrey, otro de los clubes importantes del fútbol mexicano, con el objetivo de conseguir el campeonato que se le había escapado en América.
Con los "Rayados" nuevamente protagonizó campañas competitivas, aunque su ciclo terminó en agosto de 2024 sin conseguir el principal objetivo deportivo.
Su siguiente destino fue Santos Laguna, institución que conocía por su etapa como futbolista y donde esperaba volver a levantar su carrera.
Sin embargo, aquella experiencia estuvo lejos de las expectativas.
Durante el Clausura 2025, el equipo registró apenas dos victorias, un empate y 14 derrotas en 17 encuentros, resultados que precipitaron su salida en mayo de ese año.
De esta manera, el entrenador argentino quedó sin club y debió esperar una nueva oportunidad para retomar su carrera, la que finalmente apareció en el fútbol chileno.
Su llegada a Colo Colo y la apuesta por los jóvenes

En agosto de 2025, Colo Colo atravesaba un complicado momento deportivo, en una temporada especialmente significativa por la celebración de su centenario.
Los malos resultados terminaron con el ciclo de Jorge Almirón y obligaron a Blanco y Negro a buscar un nuevo entrenador para intentar recuperar el rumbo del equipo.
Fue así como apareció el nombre de Fernando Ortiz, cuya contratación fue aprobada por unanimidad por el directorio de la concesionaria el 30 de agosto de 2025.
El argentino asumió oficialmente en septiembre, con la misión de devolver al "Cacique" a los primeros lugares y recuperar la confianza de un plantel que no había conseguido responder a las expectativas.
Sus primeros meses fueron complejos y sembró muchísimas dudas, ya que no logró el objetivo de clasificar a copas internacionales y terminó octavo en el torneo nacional.

Sin embargo, fue ratificado por el directorio, con la misión de encabezar la temporada 2026.
El año de la estrella 35
Ortiz comenzó a consolidar su propuesta y una de las características de su gestión fue la confianza que entregó a futbolistas jóvenes formados en las divisiones inferiores del club.
El camino hacia el campeonato tampoco estuvo libre de cuestionamientos, especialmente en los momentos en que los resultados pusieron en duda la continuidad del entrenador argentino.
Las críticas fueron fuertes el inicio de la Liga 2026, con una derrota ante Deportes Limache; y en marzo, las voces nuevamente se alzaron por perder el Superclásico ante Universidad de Chile en el Estadio Monumental.

Los comentarios fueron mixtos: Se valoraba su decisión por apostar por la juventud, pero también se le criticaba por sus decisiones técnicas en momentos claves, como cuando dejó escapar la clasificación en la novedosa Copa de la Liga a manos de Coquimbo Unido.
Ortiz había sufrido su primer traspié como entrenador con esta eliminación, pero no perdió el foco y fijó sus objetivos en las dos competencias que le quedaban al "popular" en la temporada: la Liga y la Copa Chile.
Con el respaldo de la dirigencia, Ortiz no cambió sus métodos y continuó con el rodaje de los jóvenes valores, destacando figuras como Leandro Hernández, Francisco Marchant, Gedeón Díaz, Yastin Cuevas y Felipe Raipán.
Además, supo gestionar el arco de Colo Colo, tras el fichaje bombástico de Vozinha, estrella de Cabo Verde en el Mundial 2026.
Los rumores indicaban que Ortiz no quería al caboverdiando, de 40 años, pero el argentino manejó el caso: Le dio oportunidades al titular Gabriel Maureira y a Eduardo Villanueva en la Copa Chile, pero finalmente Vozinha terminó ocupando el arco en partidos claves, como el triunfo en el Superclásico ante Universidad de Chile en el Nacional, y también en la victoria ante Ñublense en la conquista del título.
El "Tano" empezó a recibir el reconocimiento de la hinchada, no solo por los resultados, sino también por dar la oportunidad a los canteranos, que sienten la camiseta del Cacique por su formación en el club.
Además, esta juventud se combinó de gran forma con las figuras experimentadas del plantel, destacando la principal estrella del club, Arturo Vidal, leyenda de La Roja y multicampeón con grandes equipos en Europa.
Finalmente, el triunfo ante Ñublense en Chillán le permitió alcanzar la consagración que había buscado durante sus experiencias anteriores y celebrar su primer campeonato como entrenador de un plantel adulto.
Así, el técnico que llegó a Colo Colo en medio de una crisis deportiva consiguió devolver al club a la cima del fútbol chileno, con una campaña marcada por la recuperación del equipo y su apuesta por los jóvenes formados en el Monumentla.
Una conquista que le permitió al "Cacique" sumar su estrella 35 y a Fernando Ortiz escribir el capítulo más importante de su carrera como director técnico.