El Tribunal de Justicia de Río de Janeiro autorizó a Vasco da Gama a disputar en el Estadio Maracaná la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Boca Juniors, programada para el próximo martes 20 de octubre, después de una disputa judicial con Flamengo y Fluminense.
La resolución fue dictada por el juez Joaquim Domingos de Almeida Neto, quien falló a favor del conjunto brasileño y dejó sin efecto una decisión anterior que había suspendido la autorización para utilizar el recinto.
El conflicto comenzó luego de que el consorcio encargado de administrar el estadio, integrado por Flamengo y Fluminense, presentara un recurso para impedir el encuentro, argumentando problemas de seguridad por la coincidencia con un partido de baloncesto entre Flamengo y Botafogo en el cercano Maracanazinho.
Sin embargo, el magistrado acogió los argumentos de la Fiscalía, que consideró al Maracaná como el recinto más adecuado para albergar el compromiso por razones de seguridad. Además, estableció que los encuentros organizados por Conmebol y la Confederación Brasileña de Fútbol tienen prioridad sobre otros eventos, de acuerdo con el contrato de concesión del estadio.
La resolución también descartó los cuestionamientos sobre los plazos para comunicar la sede a Conmebol, debido a que el fallo fue emitido antes del vencimiento del período establecido por el organismo sudamericano.
Tras conocer la decisión, Vasco da Gama anunció que las entradas disponibles para el encuentro se agotaron, asegurando así un importante respaldo de sus hinchas para la definición de la llave.
Antes de la revancha, el conjunto brasileño deberá enfrentar este martes a Boca Juniors, equipo de los chilenos Carlos Palacios y Williams Alarcón, en La Bombonera, por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana.
El cuadro argentino accedió a esta instancia tras eliminar a Sao Paulo, mientras Vasco dejó en el camino a Independiente Santa Fe de Colombia.