Hagi diseñó "decálogo" de disciplina para jugadores de Galatasaray
El ex volante rumano de Real Madrid y Barcelona resumió en 10 reglas la actitud sobria y decente que quiere en el plantel que dirige en el club de Estambul.
El ex volante rumano de Real Madrid y Barcelona resumió en 10 reglas la actitud sobria y decente que quiere en el plantel que dirige en el club de Estambul.
El entrenador rumano de Galatasaray de Estambul, Gheorghe Hagi, entregó a sus pupilos con motivo de Año Nuevo un paquete de 10 reglas, entre ellas la prohibición de consumir alcohol y de usar automóviles de lujo antes de los partidos, con miras a ganar el título en el campeonato turco.
Estas normas emitidas para fortalecer la disciplina se ganaron inmediatamente el rótulo de las "Leyes de Hagi" o el "Decálogo de Hagi", técnico respetado en este club, en el que actuó como jugador entre 1996 y 2001.
El ex seleccionado rumano, que además vistió las camisetas de Real Madrid y Barcelona, se muestra preocupado por la conducta de su plantel fuera de la cancha, por su decencia, solidaridad e incluso por su régimen alimenticio.
Así, sus jugadores deben estar muy atentos a su vida personal para no alimentar las crónicas de la prensa sensacionalistas y de farándula, no dar entrevistas y no participar en programas televisivos en directo.
Tienen que evitar las bebidas gaseosas, consumir sólo jugos naturales y té, no beber alcohol 48 horas antes de los partidos y cerrar los teléfonos móviles el día del encuentro.
Hagi prohibió también llegar en automóvil de lujo al club "para que los futbolistas sin posibilidades materiales no sean afectados".
"Queremos ganar el título en el mes de mayo. Es una cosa que depende de todo el equipo", señaló el DT en declaraciones recogidas este martes por el diario rumano Cotidianul.
Estimó que 2004 fue para él "un año muy importante" porque empezó a entrenar Galatasaray, equipo que -aseguró- ocupa un "lugar especial en mi corazón".
Precisó que para ganar la corona necesita fichar varios jugadores, y mencionó entre ellos al rumano Mihaita Plesan, de Craiova. (EFE)