Michael Carrick, entrenador de Manchester United, respondió a los cuestionamientos de su capitán Bruno Fernandes y apuntó a la falta de esfuerzo de sus futbolistas tras la derrota por 4-1 ante Como en la Champions League, resultado que profundizó la crisis deportiva e institucional del conjunto inglés.
La controversia estalló después de la goleada que sufrió Manchester United frente al equipo dirigido por Cesc Fàbregas, que contó con una brillante actuación de Nico Paz, autor de dos tantos y una asistencia.
Al término del encuentro, Fernandes cuestionó públicamente el planteamiento táctico del cuerpo técnico, especialmente la decisión de permitir que el conjunto italiano manejara la posesión sin recibir una presión agresiva de sus rivales.
"Es una decisión del cuerpo técnico no presionar hombre a hombre y a veces dejar un poco de espacio a la espalda e intentar recuperar el balón", expresó el mediocampista portugués a TNT Sports.
El capitán también sostuvo que Manchester United necesitó mayor valentía para presionar en campo contrario y responsabilizó al entrenador y sus colaboradores del análisis de las decisiones tácticas que condicionaron el encuentro.
Las declaraciones llegaron posteriormente a Carrick, quien contestó durante su conferencia de prensa y recordó que el equipo intentó modificar su presión durante el segundo tiempo, sin obtener mejores resultados.
"En el segundo tiempo presionamos parcialmente hombre a hombre y terminamos recibiendo un gol por eso", comenzó señalando el entrenador inglés.
Luego lanzó su respuesta más contundente, con una crítica al despliegue físico de sus jugadores: "Independientemente del sistema o de las tácticas que utilices, si no corres, si no corres hacia adelante y no corres hacia atrás, no vas a ganar", manifestó.
La autocrítica de Carrick
El entrenador también reconoció su responsabilidad por el rendimiento del equipo y expresó su molestia por la actuación que protagonizaron sus dirigidos en Italia.
"Estoy realmente enojado. Que juguemos de esa manera es inaceptable", afirmó Carrick, quien también se disculpó con los aficionados de Manchester United que acompañaron al equipo en el Estadio "Giuseppe Sinigaglia".
El conflicto adquirió mayor notoriedad debido a que Fernandes mostró su descontento cuando Carrick decidió sustituirlo durante el segundo tiempo, con Manchester United perdiendo por 3-0. El entrenador tampoco se acercó a saludar al portugués cuando abandonó el terreno de juego.
La crisis deportiva del club inglés alcanzó siete partidos consecutivos sin victorias en todas las competiciones, con apenas dos triunfos en sus primeros 11 encuentros oficiales de la temporada. Manchester United ocupa el decimotercer lugar de la Premier League y registra solo tres puntos después de tres jornadas de la Champions League.
El equipo también sufrió una eliminación temprana de la Copa de la Liga inglesa y protagoniza su peor comienzo histórico en la Premier League, mientras aumentan los cuestionamientos a la continuidad de Carrick.
Las diferencias públicas tampoco comenzaron con Fernandes. Después de la derrota anterior ante Atlético de Madrid, el defensor argentino Lisandro Martínez criticó al director deportivo Jason Wilcox por las deficiencias en la planificación del último mercado de fichajes, episodio que obligó a una reunión entre las partes para resolver el conflicto.
El nuevo enfrentamiento también provocó críticas de exfutbolistas, entre ellos Jamie Carragher, quien cuestionó la actitud de Fernandes y consideró impropio que el capitán responsabilizara públicamente al cuerpo técnico.
En medio de este escenario, Manchester United recibirá este domingo a Bournemouth en Old Trafford, compromiso que representa una nueva prueba para Carrick, cuyo futuro en la institución está bajo creciente presión tras la debacle europea.