El entrenador de Manchester City, Josep Guardiola, salió al paso de las controversias recientes y aseguró este martes que durante los últimos diez años mantuvo una conducta "muy respetuosa" con los árbitros, afirmando que rara vez comentó sus decisiones públicamente.
El técnico español protagonizó una polémica al criticar al juez Farai Hallam tras el partido contra Wolverhampton Wanderers. En dicho encuentro, el colegiado acudió al VAR y decidió no cobrar un penal por una mano de Yerson Mosquera. "Era su primer partido y ahora le va a conocer todo el mundo", disparó Guardiola, quien además anticipó que Howard Webb, jefe de los árbitros, saldría a explicar la jugada en televisión.
"Ellos se defienden los unos a los otros y lo entiendo, pero yo tengo que defender a mi club. ¿Cuántas veces critiqué a los árbitros la pasada temporada, la peor en diez años? Nunca", argumentó el estratega catalán desde Londres.
Guardiola insistió en su punto: "Después del partido contra el United, ¿qué dije? Siempre fui muy respetuoso con los árbitros, nunca dije nada y cuando lo hago, tengo razones para ello".
La jugada de Dalot y Doku
El malestar en el entorno de Manchester City se acumuló tras lo ocurrido una semana antes, cuando el equipo reclamó la no expulsión de Diogo Dalot por una peligrosa entrada sobre Jeremy Doku. Pese a la molestia, el DT evitó usar el cobro como excusa.
"Le deberían haber expulsado. Es una roja clara, pero no analizo los partidos en torno a ello. Podría decir que la roja cambió el partido y echarle la culpa, pero así no mejoraríamos y no seguiríamos adelante", sentenció.