Diego Maradona comenzó a mejorar nuevamente de la afección cardiaca, pero anoche en plena crisis de abstinencia discutió con su ex esposa, Claudia Villafañe, ante la negativa de dejarlo salir nuevamente de la Clínica y Maternidad Suizo Argentina, por lo que los médicos debieron sedarlo una vez más.
De acuerdo con la agencia informativa argentina DyN, afectado de síndrome de abstinencia a la cocaína, Maradona sufrió una crisis nerviosa que obligó a los médicos a proporcionarle medicación adicional para mantenerlo dormido.
Según DyN, Maradona habría protagonizó una "feroz pelea con su hermano Lalo y otro familiar y como no se lo podía controlar los médicos se vieron forzados a actuar de urgencia y aumentar la dosis de sedantes".
En las deliberaciones actuales sobre el destino inmediato del astro participaron su ex esposa, Claudia Villafañe; su médico, Alfredo Cahe; los profesionales del sanatorio donde es asistido y otros familiares.
Entre las alternativas figura un establecimiento para tratamientos prolongados contra las adicciones en Argentina, dado que Maradona planea participar en la fiesta de 15 años de su hija menor, Gianina, el 21 de este mes.
Sin embargo, también se considera la posibilidad de que continúe su tratamiento en el centro de salud La Pradera, en Cuba, y se evalúan alternativas nuevas en Inglaterra, Canadá, Australia y Antigua y Barbuda.
El último parte médico de la clínica, dado a conocer el jueves, indicó que "el paciente continúa estable, presentando una evolución favorable respecto de la situación clínica que motivara su internación" y agregó que "los estudios de laboratorio e imágenes realizados evidencian mejoría de su condición respiratoria y cardiológica".
"En las próximas horas se definirá con su médico de cabecera (Cahe) y su familia, la continuidad del tratamiento", indicó el informe, al aludir al posible traslado de Maradona a un centro especializado para tratar su adicción a las drogas.
Su segunda internación en los últimos 21 días fue motivada por los excesos en las comidas en los que habría incurrido durante los seis días que permaneció en la finca de General Rodríguez, a 50 kilómetros al oeste de Buenos Aires.
Allí jugó al golf, amenazó en varias oportunidades con irse de la finca, recibió todo tipo de visitas y no paró de comer "comidas no aptas para un enfermo cardiaco", como es Maradona.
Maradona consumió grandes cantidades de carne, pastas e incluso pizza, además de ingerir alcohol, mezcla que impactó en su condición pulmonar y cardiaca obligando a su internación de emergencia. (Agencias)