¿Bien anulado? El VAR decidió el polémico final del partido de Portugal y Croacia
El árbitro Espen Eskas fue protagonista y decidió el triunfo de los lusos en Toronto.
El árbitro Espen Eskas fue protagonista y decidió el triunfo de los lusos en Toronto.
El partido de Portugal y Croacia tuvo un polémico final este jueves en Toronto, por los dieciseisavos de final del Mundial 2026, con el árbitro noruego Espen Eskas y el VAR como protagonistas.
El partido estaba 2-1 a favor de los portugueses gracias al gol de Goncalo Ramos en el 90+3' y los lusos estaban saboreando la victoria, ya que el árbitro había dado 10 minutos de tiempo agregado.
Sin embargo, cuando se cumplió el descuento, el árbitro dejó seguir jugando, y de forma increíble, en el minuto 90+13', llegó el empate de Croacia, anotado por Josko Gvardiol.
La locura se había desatado y los portugueses reclamaban con todo la injusticia, pero al partido le quedaba un capítulo más: El VAR.
Tras la repetición de la jugada, el VAR chequeó una posición de adelanto de Mario Pasalic, quien habilitó a Gvardiol, pero un rebote en la cabeza de Renato Veiga podía validar la anotación.
No obstante, el juez fue a revisar la jugada y tomó la decisión final con una información clave: La pelota tiene un chip que detecta si es impactada o no, lo que pudo determinar que un croata fue el último en tocar el balón, dejando a Pasalic adelantado.
Por lo tanto, el juez decretó gol anulado por fuera de juego, decepcionando a los croatas y devolviendo la alegría a los lusos.
¿Estuvo bien anulado? Revisa las acciones del final del partido: