La ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, comentó este lunes el polémico oficio del Ministerio de Hacienda que propone un ahorro de 5,4 billones de pesos mediante la revisión de 142 programas públicos.
En medio de la controversia, el Ejecutivo ha tenido que precisar el alcance del documento. Desde la Dirección de Presupuestos (Dipres) admitieron que existió un problema de comunicación en la redacción del escrito, aclarando que el objetivo no es necesariamente "descontinuar" programas de forma arbitraria, sino más bien "reformularlos" para optimizar su impacto.
"Todos los años se evalúan programas y se comunica como una especie de marco bajo el cual se dan unas recomendaciones. De alguna manera, en vez de 'descontinuar', quizá la palabra era más bien 'reformular', porque la circular indicaba que no se estaba diciendo que la política pública detrás del programa era lo que había que descontinuar, sino que los servicios podían hacer una continuidad a la política pública", explicó el subdirector de la entidad, José Ignacio Llodrá, a The Clinic.
Ante los cuestionamientos de la oposición y diversos sectores sociales, Sedini justificó la revisión de programas afirmando que "tenemos problemas con los recursos, tenemos estrechez fiscal. Ha habido mucha irresponsabilidad en el manejo de las platas públicas".
La vocera aseguró que para el Gobierno "es una prioridad evaluar que los distintos servicios se estén entregando de la manera correcta".
"Siempre van a existir críticas", añadió la ministra, que apeló al mandato recibido en las urnas para validar este proceso de austeridad: "Lo importante es hablar de frente a la ciudadanía, incluso cuando se tienen que tomar decisiones difíciles, pero ese fue nuestro compromiso como Gobierno y esa fue la razón por la cual nos eligieron".
Pese a las explicaciones, desde la oposición califican el instructivo como una "determinación ideológica" que busca reducir el rol del Estado, más que una búsqueda de eficiencia técnica.