Las distintas iglesias australianas estuvieron repletas de fieles durante los oficios pascuales, situación que los clérigos atribuyeron a "La pasión de Cristo", el filme de Mel Gibson sobre la crucifixión, así como a la incertidumbre por la situación mundial.
El fenómeno surgió apenas unas semanas después de que el Papa Juan Pablo II criticara al país oceánico por dedicar demasiado tiempo a ver deportes, en vez de asistir a la iglesia.
Por ejemplo, en la ciudad oriental de Brisbane, el arzobispo John Bathersby dijo que una cantidad sin precedentes de fieles asistió a los oficios dominicales en la catedral.
El viernes 9 de abril, el arzobispo católico de Sidney, George Pell, elogió al filme por su influencia en la cantidad de feligreses que asistieron a los oficios durante la Semana Santa.
Pell dijo que la película "ha concentrado la atención del público en el entendimiento cristiano sobre toda la temporada de Pascua... Muchos de los que asistieron a las ceremonias de Semana Santa este año llegaron con una visión más clara".
"La pasión de Cristo", protagonizada por Jim Caviezel, relata las últimas 12 horas en la vida de Jesucristo y se ha transformado en un éxito de taquilla en la mayoría de los países en donde se ha entrenado. (Agencias)