Sobrio show de Julio Iglesias sólo convenció a los fanáticos
Problemas de sonido y el evidente paso de los años en su voz conspiraron contra un show que prometía rememorar viejas presentaciones del Visitante Ilustre de Viña del Mar.
Problemas de sonido y el evidente paso de los años en su voz conspiraron contra un show que prometía rememorar viejas presentaciones del Visitante Ilustre de Viña del Mar.
El cantante Julio Iglesias regresó a los escenarios chilenos luego de 13 años de ausencia. Ante un casi repleto Teatro Municipal de Viña del Mar el artista desplegó un sobrio show que encandiló a los fanáticos que estuvieron dispuestos a pagar tickets que iban entre los 50 mil y 200 mil pesos.
Sin embargo, la presentación se vio opacada por el desgaste que se ha hecho sentir en la voz del español, sumado a algunos problemas de sonido.
Iglesias estuvo acompañado de una orquesta compuesta por cinco músicos y cuatro coristas, y en algunos pasajes por dos bailarines, en medio de una escenografía simple que privilegio un gran fondo negro.
El show mezcló canciones de su última placa, "Divorcio" con sus clásicos "La vida sigue igual" y "Me va", las que fueron acompañadas por los gritos de las incondicionales que le regalaron más de un "¡estás mejor que nunca!" o frases similares.
El Visitante Ilustre de Viña del Mar, distinción que le fue otorgada este sábado 10 de abril, emprende vuelo este domingo hacia Argentina donde proseguirá la difusión del disco número 77 de su carrera musical.