El torneo finalmente comienza en "Mortal Kombat 2", la nueva película inspirada en el sangriento videojuego de pelea creado por Ed Boon y John Tobias, que logra salir mayormente victoriosa gracias a un entretenido y sangriento festín que será celebrado por los fans.
A casi cinco años del reinicio cinematográfico de 2021, el director Simon McQuoid vuelve tras las cámaras para abrazar con mayor fuerza el espíritu de la franquicia, con peleas, escenarios y muertes que son pura celebración de lo que es y ha sido "Mortal Kombat" a lo largo de su historia.
Sin embargo, la ambición por lograr recrear cada aspecto del juego de peleas, desde lo visceral hasta lo visual (incluyendo guiños a los títulos en 2D), se ve lastrada por una historia demasiado simple.
De la mano de un guion escrito por Jeremy Slater, quien firmara "Fantastic Four" de 2015 y el live-action de "Death Note" de 2017, funciona tan solo como una excusa para juntar todas las escenas de peleas, que cumplen con creces en lo violento y lo gráfico.

El torneo por el futuro de la Tierra ha comenzado y a nuestro reino aún le falta un campeón. Ahí es donde entra "Johnny Cage", con un Karl Urban que da solidez y credibilidad a una retirada estrella de acción, que ve cómo la atención se va hacia los influencers y no a las viejas glorias. Es el más carismático de todos los personajes, preguntándose constantemente qué puede hacer frente a luchadores que lanzan fuegos de sus manos y tienen brazos mecánicos.
"Cage" comparte el foco protagónico con "Kitana" (Adeline Rudolph), princesa de un reino conquistado por el poderoso y cruel "Shao Khan" (Martyn Ford), quien tiene su propio viaje para comprender su rol en el gran esquema. Sus recorridos van en paralelo, abrazando sus reales destinos entre peleas, combos y brutales fatalities.
La gran víctima de este cambio en los roles protagónicos en "Cole Young" (Lewis Tan), personaje original que rápidamente es sacado del panorama, dando en el gusto a las audiencias que criticaron su inclusión en la película de 2021.
El resto de los personajes no corre mejor suerte, pasando a un rol secundario absoluto, donde algunos son extremadamente desaprovechados y otros se convierten en un chiste. Por ello se agradece el retorno de "Kano" (Josh Lawson), quien aporta soltura y gracia cuando todo se pone monótono gracias a su humor vulgar y personalidad irritante, pero adorable.

Tampoco ayuda la incorporación de un objeto como recurso narrativo, incorporando una búsqueda en medio del torneo que le resta relevancia a lo que se supone que es lo importante: las peleas. Ahí es donde la película da muestra de oficio al ser más cercana al espíritu gore y a la violencia gráfica de los videojuegos, con enfrentamientos, coreografías y escenarios que respiran "Mortal Kombat".
La nueva película es un entretenido y sangriento festín que los fans celebrarán, pero al que le pesa la ausencia de una mejor historia que sea más que una mera excusa para unir las peleas.
Al menos, logra ser superior a la película de 2021 y eso se debe en gran parte al trabajo de Urban. Puro carisma, al más puro estilo "Johnny Cage".
"Mortal Kombat 2" se estrenó este jueves 7 de mayo en cines.