Todo el Parque Estadio Nacional se vino abajo apenas se dejó escuchar el "Are you ready?" de Jonathan Davis que da el vamos a "Blind", en un eufórico y catártico descontrol que hizo olvidar los nueve años que tuvieron que pasar para volver a ver a Korn en un escenario chileno.
La banda californiana, verdaderos hijos de los '90, regresó a Chile con una presentación de impecable factura y enorme intensidad, reconectando la noche de este viernes con un público chileno que nunca disminuyó su entusiasmo. Con cada canción que se escuchaba, la energía se iba encendiendo a tal punto que ni el frío de la noche santiaguina amargó la jornada.
Toda la audiencia se entregó de forma absoluta ante los pioneros del nu metal, demostrando que este género alternativo sigue muy vigente, traspasando generaciones. Fanáticos de todas las edades se reunieron en este masivo mosh que estalló entre poleras negras, disfraces de choclo, cadenas y hasta bengalas.
Una verdadera catarsis generacional donde la voz de Davis pareciera no haber envejecido ni un solo día, tal como su icónico pedestal para micrófono diseñado por H.R. Giger. Cada instrumento se escuchó perfectamente, demostrando maestría en la ejecución por parte de James "Munky" Shaffer, Brian "Head" Welch y Ray Luzier.
Es ahí donde el espíritu chileno se tomó el escenario, con el viñamarino Ra Díaz dándolo todo en el bajo. Sabía que jugaba de local por primera vez junto a la banda y no defraudó, quedando demostrado en su entusiasmo y en una sonrisa que jamás borró de su rostro con cada nota suya que retumbó por el parque.
Chances, Seven Hours After Violet y Spiritbox encendieron los ánimos
La previa a Korn tampoco desilusionó y logró encender los ánimos mientras bajaba la temperatura, teniendo al grupo chileno de post-hardcore Chances abriendo los fuegos con su sonido atmosférico e impulsivo.
Posteriormente fue el turno de la banda estadounidense de metalcore Seven Hours After Violet, que hizo vibrar a la audiencia con los sonidos guturales de Taylor Barber y el potente bajo de Shavo Odadjian, de System of a Down, donde un público ansioso pudo entrar en calor apenas tuvieron la excusa para el mosh, especialmente al sonar "Paradise".
Courtney LaPlant de Spiritbox y Shavo Odadjian de Seven Hours After Violet. (Fotos: Lotus)
Inmediatamente después, la voz de Courtney LaPlant hechizó a los miles que seguían llegando hasta el parque, con el grupo canadiense de heavy metal Spiritbox ganándose a la audiencia en su debut en Chile. Las peticiones de un concierto en solitario se hicieron masivas tras su presentación.
Korn y sus himnos legendarios
"Blind" fue tan solo el primero de los legendarios himnos de una banda que marcó a toda una generación, donde Korn hizo un recorrido por los temas más emblemáticos de su carrera, desde la intensidad de "Here to Stay" a la visceralidad de "Clown", todo acompañado de un despliegue de luces y pantallas que parecía tener vida propia al dar en el tono a cada canción.
Sorprende el impacto que sigue teniendo "Did My Time", que fue creada para la película "Tomb Raider: La cuna de la vida" con Angelina Jolie, siendo tan celebrada como "Coming Undone", el grito de auxilio de "Somebody Someone" o la catártica "Y'All Want a Single". No podía faltar la gaita de Davis al presentar "Shoot and Ladders", que incluyó guiño a Metallica.
El despliegue de luces y pantallas fue otro gran protagonista del show. (Foto: Cooperativa)
La banda también aprovechó la gira para presentar su nuevo sonido con "Reward the Scars", su primera canción en cuatro años y que Davis escribió desde su experiencia jugando "Diablo", otro hijo de los '90. La brutal y gráfica animación del videoclip en las pantallas fue un extra bienvenido.
Fue en el tramo final del concierto donde Korn hizo estallar al parque con la seguidilla de temas clásicos que fue "Falling Away From Me" y el desenfreno de "A.D.I.D.A.S.", para cerrar a lo grande con la infaltable "Freak on a Leash", probando lo vigente que está el nu metal en nuestro país.
El "ceachí" que se lanzó Ra Díaz al concluir el show, coreado por todo el parque, fue la despedida perfecta de una banda que es y sigue siendo parte de la banda sonora de todo un país.