Argentina cambiará a Venezuela carne por combustible
Con el objetivo de paliar al crisis energética en el país trasandino, el gobierno de Hugo Chávez intercambiará hidrocarburos por productos agroalimentarios.
Con el objetivo de paliar al crisis energética en el país trasandino, el gobierno de Hugo Chávez intercambiará hidrocarburos por productos agroalimentarios.
El gobierno de Néstor Kirchner y el de Hugo Chávez firmarán un acuerdo para intercambiar productos energéticos por agroalimentarios, con el objetivo de paliar la crisis de energía que padece Argentina.
El convenio definitivo será presentado el martes 5 de abril en Venezuela, según informó el ministro argentino de Planificación, Julio de Vido.
Venezuela enviará embarques de 700.000 toneladas de combustible y 250.000 metros cúbicos de gas.
A cambio, Argentina enviará a Caracas ganado en pie, carne de res, semillas y otros productos agrícolas que el gobierno venezolano distribuirá en mercados populares.
Anteriormente, el ejecutivo argentino decidió como medida de emergencia reducir en cinco por ciento la tensión de la energía transmitida en el tendido eléctrico y anunció que las exportaciones de energía podrían ser recortadas en un futuro próximo.
Esto último afectará especialmente a Chile y fue confirmado por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, desde Lima donde asiste a la reunión anual de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo.
"En el corto plazo, hay soluciones de emergencia que es algún recorte de la oferta energética, no total, muy parcial de las exportaciones a Chile y Uruguay", dijo Lavagna.
Historia de una crisis
El acuerdo entre Venezuela y Argentina fue sellado el lunes en una reunión en Buenos Aires entre De Vido, el mandatario argentino, Néstor Kirchner, y el presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Alí Rodríguez.
"En los próximos 30 días, estarían llegando al país los primeros embarques de fuel y gasóleo", dijo De Vido.
Argentina atraviesa una crisis de energía provocada por el crecimiento de la demanda ante la recuperación de la economía y por la escasez de lluvias que afecta a las centrales hidroeléctricas.
El país registró en el año 2003 un crecimiento económico de 8,7 por ciento y espera para 2004 una mejora de 5,5 por ciento, lo que incrementó la demanda energética de las industrias y sorprendió a las compañías proveedoras.
Tras la crisis de 2002, cuando el país se desplomó 10,9 por ciento y se congelaron las tarifas para impedir que subieran al ritmo de la inflación que generó la devaluación del peso y las empresas detuvieron el proceso de inversiones. (Agencias)