El Gobierno argentino anunció un plan para paliar la crisis energética por el cual invertirá 11.150 millones de pesos trasandinos (alrededor de 3.818 millones de dólares) hasta 2009 en la producción y distribución de gas y electricidad, la importación de energía y la creación de una empresa estatal en el sector.
El presidente Néstor Kirchner fue el encargado de presentar las estrategias a corto y largo plazo que le permitirán a Argentina superar gradualmente el desabastecimiento de gas generado por una fuerte alza del consumo, especialmente en el sector industrial, y la falta de inversión en exploración de nuevas reservas.
Pese a que las principales compañías del sector respaldaron el plan oficial, Kirchner atacó duramente a las empresas, a las que acusó de no haber hecho las inversiones necesarias para evitar la crisis y las exhortó a "terminar con la especulación y la picardía".
En este sentido, dijo que la creación de la empresa Energía Argentina (Enarsa) permitirá al Estado "dejar de ver la situación desde la tribuna" e intervenir en el mercado para asegurar la disponibilidad de los combustibles y precios ajustados a los bolsillos argentinos.
Enarsa tendrá su propiedad dividida entre Estado, con el 53 por ciento; los estados provinciales, con el 12 por ciento; y por accionistas privados, con el 35 por ciento.
La nueva empresa se asociará con capitales privados en distintos proyectos, como la exploración de hidrocarburos "costas afuera", en el Atlántico sur, el transporte de combustibles y el desarrollo de las redes eléctricas.
Además, el plan energético comprende la compra de hasta 500 megawatts por hora de electricidad a Brasil entre los meses de junio y noviembre, la importación de cuatro millones de metros cúbicos de gas diarios desde Bolivia durante el próximo invierno y la adquisición de hasta ocho millones de barriles de fuel a Venezuela entre mayo y octubre.
Otro componente del plan es el ya puesto en marcha programa de uso racional de la energía, que impone premios y castigos a los usuarios residenciales y comerciales para incentivar el ahorro.
Asimismo, el Gobierno de Kirchner autorizó el alza de las tarifas del gas que van del 15 al 36 por ciento para las industrias, generadoras de electricidad y proveedoras de gas natural comprimido.
En el sector eléctrico, el Estado encarará distintas obras de extensión de las redes de alta tensión, la reparación de uno de los transformadores de la central hidroeléctrica de Río Grande y la conclusión de las obras que permitan elevar a la cota de 83 metros la represa de Yacyretá, que administran conjuntamente Argentina y Paraguay.
En tanto, se prevé que en 52 meses estén concluidas las obras de la central nuclear Atucha II, con una financiación por parte del Estado argentino de 485 millones de dólares.
Para financiar parte de la inversión que demandará al Estado argentino el desarrollo del plan energético durante los próximos cinco años, el Gobierno anunció que aumentará en cinco puntos porcentuales las retenciones a las exportaciones de combustibles líquidos, que hasta el momento eran del 20 por ciento, en tanto que el incremento será de 15 puntos porcentuales para el gas licuado. (EFE)