Sri Lanka celebra elecciones en medio de tensión y una crisis política
Comicios legislativos están marcados por las diferencias irreconciliables entre la presidenta y el primer ministro, y por los asesinatos de varios candidatos durante la campaña.
Comicios legislativos están marcados por las diferencias irreconciliables entre la presidenta y el primer ministro, y por los asesinatos de varios candidatos durante la campaña.
Los colegios electorales abrieron en Sri Lanka, dando comienzo a la jornada electoral que permitirá a este país elegir un nuevo Parlamento, el tercero en poco más de tres años, que deberá superar la crisis política en la que se encuentra sumida la isla desde el pasado mes de noviembre.
La crisis política de Sri Lanka está motivada por las diferencias irreconciliables entre la presidenta, Chandrika Kumaratunga, y el primer ministro, Ranil Wickemesinghe, su principal rival político.
Cerca de 13 millones de ceilandeses están llamados a participar en estas elecciones donde también está en juego la continuación del proceso de paz con los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE), un movimiento rebelde que lucha desde hace más de 20 años por la independencia del noreste de la isla, donde habita principalmente la 'minoría' tamil, que representa el 13 por ciento de la población de Sri Lanka.
Dicho proceso de paz, iniciado por Wickremesinghe con la mediación de Noruega en 2002, permitió la firma de una tregua el 22 de febrero de ese año. Pese a que el alto el fuego no ha sido cumplido al pie de la letra, la isla ha vivido en los dos últimos años un claro descenso de los actos violentos por ambas partes y el pasado otoño el Gobierno del primer ministro y el LTTE se disponían a firmar un acuerdo por el que se concedía una amplia autonomía al noreste tamil de la isla, siempre bajo la soberanía de Colombo.
Sin embargo Kumaratunga, para quien la elección de su máximo rival en los comicios de 2001 fue como un jarro de agua fría, no vio en ningún momento con buenos ojos el proceso de paz con los tamiles, a los que consideraba se estaban haciendo demasiadas "concesiones". Por ello, y en virtud de los poderes que le confiere la Constitución, aprovechó un viaje de Wickremesinghe a Washington para disolver el Parlamento y destituir a los ministros de Defensa, Interior y Comunicación, haciéndose cargo ella misma de sus carteras.
Por su parte, Wickremesinghe prometióo que continuará con el proceso que había iniciado, subrayando que "la paz es necesaria para general empleo".
"Por ello dimos los pasos para firmar un alto al fuego para dar estabilidad al proceso de paz y crear una atmósfera pacífica en el país", explicó durante un mitin el pasado fin de semana. "Les pido que votenis al UNF para pasar una nueva página en la política de Sri Lanka y establecer una nueva cultura política que garantice el crecimiento económico y la prosperidad", añadió.
Asesinatos durante la campaña
La jornada electoral se desarrollará bajo amplias medidas de seguridad, sobre todo en el este del país, donde se perpetraron varios asesinatos durante la campaña.
Unos 64.000 policías y miles de militares fueron movilizados para garantizar la seguridad, además de 25.000 observadores locales e internacionales que vigilarán para que el proceso se realice correctamente y con garantías democráticas.
Los sondeos parecen dar como ganador a la formación de Kumaratunga, si bien se teme que el margen de la victoria no sea lo suficientemente amplio como para que la crisis quede del todo resuelta y la presidenta se vea liberada de cohabitar con un Gobierno de la oposición. Así, las cosas, la situación podría beneficiar a las pequeñas formaciones, entre ellas al TNA, único partido que defiende los intereses tamiles. (Agencias)