Cuestionan consentimiento de anciana de 83 años que murió bajo eutanasia en Canadá
La nieta de la mujer aseguró que su abuela quedó llena de sangre por un mal procedimiento de la enfermera.
La nieta de la mujer aseguró que su abuela quedó llena de sangre por un mal procedimiento de la enfermera.
La familia de una mujer de 83 años denunció posibles irregularidades en su muerte bajo el programa de asistencia médica para morir de Canadá, luego de asegurar que la adulta mayor no recordaba haber solicitado el procedimiento y que tuvo un primer intento fallido antes de fallecer.
Se trata de Brigitte Stegemann, conocida como "GG" u "Oma" por sus familiares, padecía cáncer de estómago y había optado por poner fin a su vida mediante el programa Medical Assistance in Dying (MAiD), procedimiento que estaba programado para el 10 de julio en un hogar de cuidados de Cannifton, Ontario.
Sin embargo, dos días antes de la fecha prevista, su nieta y cuidadora, Brigitte Kranendonk, le preguntó si sabía qué ocurriría el viernes, ante lo cual la mujer habría reaccionado llorando durante unos 45 minutos y diciendo que había cometido un error.
Según la nieta, Stegemann tampoco habría logrado responder correctamente a las preguntas de una evaluación cognitiva para determinar si estaba capacitada para dar su consentimiento a la eutanasia, ya que incluso había respondido que dos de sus hermanos que aún estaban vivos habían muerto.
Pese a esto, la familia sostiene que el procedimiento siguió adelante el día acordado y acusa a los profesionales a cargo de aprovecharse del estado cognitivo de la mujer, además de cuestionar que ningún familiar estuviera presente cuando supuestamente firmó el consentimiento.
La nieta también denunció que el procedimiento estuvo lejos de ser tranquilo, ya que la enfermera habría tenido dificultades para instalar la vía intravenosa y habría realizado varios intentos antes de cambiar de brazo.
"Había una cantidad enorme de sangre", recordó Kranendonk, quien aseguró que la sangre quedó en el brazo y la ropa de su abuela, además de las sábanas y la almohada. Además, la mujer aseguró que la enfermera no llevaba guantes durante el procedimiento.
Posteriormente, un médico ingresó a la habitación y le preguntó a Stegemann si podía administrarle su "medicina", pero según la nieta la mujer permaneció inmóvil, con los ojos cerrados y sin responder.
El médico habría decidido entonces continuar con el procedimiento y, unos 10 minutos después, la mujer fue declarada muerta.
Ahora, la familia busca determinar qué ocurrió durante el procedimiento y si este se realizó de manera legal.