La muerte de Quentin, un joven cercano a la ultraderecha que recibió una paliza tras protestar el jueves contra una conferencia de la eurodiputada propalestina Rima Hassan, ha tensado el clima político de Francia y trastocado la campaña de las municipales en Lyon, la tercera ciudad del país.
Quentin, un estudiante de matemáticas de 23 años y católico practicante, falleció este sábado tras pasar dos días en coma en circunstancias que están siendo investigadas por la Fiscalía de Lyon, ciudad en la que se produjeron los hechos.
La institución judicial anunció este domingo que, gracias a "los varios testimonios significativos" recogidos, las pesquisas "se orientan ahora hacia la identificación de los autores directos de las violencias correccionales y criminales".
La Fiscalía dará más detalles el lunes en una conferencia de prensa.
Ministro culpa a la "ultraizquierda" y al partido Francia Insumisa, que acusa "calumnias"
En plena investigación, el ministro de Justicia de Francia, Gérald Darmanin, se apresuró a vincular este domingo a la "ultraizquierda" con la paliza que terminó con la vida del joven ultranacionalista.
Darmanin advirtió además de "los discursos políticos que conducen a la violencia física" y acusó a Francia Insumisa (LFI), partido de la eurodiputada Hassan y el tercero en la Asamblea Nacional, de ser "complaciente" con la "violencia política".
Estas acusaciones fueron rápidamente refutadas por el propio LFI y su líder, Jean-Luc Mélenchon, denunció que la última noche "varios de sus locales" habían sido atacados desde que la derecha y ultraderecha vincularon la muerte de Quentin a "milicias de ultraizquierda".
"Somos hostiles y opuestos a la violencia. Lo he dicho mil veces", manifestó Mélenchon en un mitin de Montpellier, y trasladó su "empatía y compasión" hacia los allegados y familiares de Quentin.
"No tenemos nada que ver con esta historia y los que nos vinculan a ella nos calumnian", agregó el líder izquierdista.
Mujeres ultraderechistas apuntan a disuelto grupo antifascista que fundó diputado de LFI
El colectivo ultraderechista femenino "Némesis", que había organizado la protesta contra la presencia de Hassan en el Instituto de Estudios Políticos (IEP), fue el primero en apuntar a "militantes antifascistas" como los autores de la agresión mortal, punto sin confirmar aún por la investigación.
En concreto, señaló a "La Jeune Garde antifasciste", fundada por el actual diputado de LFI Raphaël Arnault y disuelta por un decreto del gobierno en 2025.
Dicha organización emitió este domingo un comunicado para aclarar que "es improcedente considerarlos responsables" de la muerte de Quentin.
La propia Hassan ha condenado los hechos y ha asegurado que la pelea que supuestamente acabó con la vida del joven no sucedió junto al IEP, sino que a casi dos kilómetros de distancia.
Homenaje a Quentin
Este domingo, varios centenares de personas celebraron un acto de homenaje a Quentin en la plaza de La Sorbona de París, en el cual estuvieron presentes algunas figuras de la extrema derecha francesa, como la eurodiputada Marion Maréchal (sobrina de Marine Le Pen y nieta de Jean-Marie Le Pen) y Éric Zemmour, mediático líder del micropartido Reconquista.
El deceso del joven ha provocado que varios candidatos a la alcaldía de Lyon decidieran suspender este domingo la campaña de las municipales que se celebran en un mes, entre ellos, el expresidente del club de fútbol del Lyon y favorito según los sondeos, Jean-Michel Aulas, y la candidata de LFI Anaïs Belouassa-Cherifi.
El presidente francés, Emmanuel Macron, subió un mensaje en las redes el sábado para asegurar que "ninguna causa, ninguna ideología" justifican que se mate e hizo un llamamiento a la "calma".
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha dado instrucción a los prefectos de que refuercen la vigilancia en las manifestaciones.
A su vez, la líder de la ultraderecha francesa, Marine Le Pen, pidió al Ejecutivo que considere a los asesinos de Quentin como "milicias terroristas".