Presidente del Ejecutivo iraquí murió en atentado suicida
Ezzedin Salim y otras ocho personas fallecieron producto de la explosión de un auto-bomba, a escasos metros del cuartel general de la coalición en Bagdad.
Ezzedin Salim y otras ocho personas fallecieron producto de la explosión de un auto-bomba, a escasos metros del cuartel general de la coalición en Bagdad.
El presidente en ejercicio del Ejecutivo iraquí Abdel Zahra Osman Mohamad, conocido como Ezzedin Salim, murió en un atentado con auto-bomba registrado a la entrada de la "zona verde" donde se encuentra el cuartel general de la coalición en Bagdad, según informaron fuentes políticas.
En el hecho también murieron dos soldados estadounidenses y seis civiles iraquíes, a los que se suman una decena de heridos, según la cadena árabe Al Jazeera.
La muerte de Ezzedin Salim fue confirmada por Hamid al-Bayati, portavoz del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak y miembro del Gobierno provisional.
Ezzedin Salim, de confesión chiíta y miembro del grupo Al Dawa, se había distinguido en los últimos días por las ácidas críticas vertidas contra el clérigo radical Muqtada al Sadr, cuyos partidarios protagonizan un levantamiento armado en todo el sur del país desde hace varias semanas.
La explosión que acabó con la vida de Salim pudo oirse claramente en todo el centro de Bagdad y de inmediato se vio emerger desde la zona una espesa humareda negra.
La bomba destruyó tres automóviles, formados en una fila para entrar al cuartel de la coalición, afirmó por su parte el coronel Mike Murray. Bomberos y unas 10 ambulancias acudieron a la zona.
Este es el segundo miembro del Consejo de Gobierno (nombrado por EE.UU.) asesinado por los insurgentes iraquíes, después de que en septiembre de 2003 muriera tiroteada una de las dos mujeres miembros del Consejo, la también chiíta Aquila Hashmi.
Por su parte, el administrador civil estadounidense, Paul Bremer, declaró tras el ataque que "los terroristas que buscan destruir Irak dieron un cruel golpe con este acto vil, pero serán vencidos".
"El asesinato del presidente del Consejo de Gobierno iraquí Ezzedine Salim constituye una pérdida trágica. Salim trabajó sin descanso para servir a los intereses por el bien de Irak (...) Era un amigo cuya sabiduría y fe eran fuente constante de fuerza para mí. Me hará falta", añadió Bremer en un comunicado.
En tanto, el ministro iraquí de Relaciones Exteriores, Hoshiar Zubairy, dijo en Jordania –donde asiste a las sesiones del Foro Económico Mundial- que "la muerte de Salim no hará descarrilar el proceso político en Irak", en referencia a los planes previstos de trasferir el poder civil a un gobierno iraquí interino el próximo 30 de junio. (Agencias)