Estados Unidos y la ONU decidieron excluir del futuro gobierno provisional de Irak a la mayoría de dirigentes locales que Washington ha empleado en este país.
La decisión, acordada por el Gobierno de George W. Bush con el enviado especial de la ONU para Irak, Lajdar Brahimi, supone el último cambio de política para tratar de normalizar la situación, visto que sus planes iniciales han fracasado, según publicó este sábado el The Washington Post.
Esta misma semana, Estados Unidos anunció que excluirá a miembros del antiguo partido Baaz, el soporte del derrocado régimen de Sadam Husein, para puestos oficiales.
Entre los futuros "abandonados" figura Ahmed Chalabi, quien antes de la invasión de Irak era el favorito por el Pentágono y los "halcones" del Gobierno estadounidense para ser uno de los ejes en la dirección del país.
Actualmente miembro del Consejo de Gobierno de 25 miembros designado por la Casa Blanca, Chalabi es dirigente del partido Congreso Nacional Iraquí, que recibe 340.000 dólares mensuales de Washington.
En los últimos días, Chalabi se ha opuesto a algunas decisiones de Estados Unidos, como la de recuperar a algunos miembros del partido Baaz, medida con la que Washington busca congraciarse con la comunidad sunita de Irak.
Además, las encuestas realizadas en Irak muestran que los miembros del Consejo de Gobierno, nombrados por Estados Unidos hace nueve meses, no gozan de popularidad.
Tanto Washington como la ONU buscan alternativas que atraigan más al grueso de la población.
No será fácil formar el nuevo gobierno iraquí
El enviado especial de la ONU para Irak, el argelino Lajdar Brahimi, manifestó su confianza en que el próximo 30 de junio se pueda formar un nuevo gobierno iraquí, aunque consideró que "no será fácil".
"Espero que pueda hacerse. Aunque no será fácil, creo que es posible", aseguró Brahimi en París, donde se reunió con el presidente francés, Jacques Chirac, para tratar la situación de Irak.
El enviado de la ONU señaló que el gobierno iraquí de transición tendrá "poderes limitados" y sugirió la creación de una asamblea consultiva surgida de una conferencia nacional.
El plan de Brahimi prevé el nombramiento por parte de la ONU de un Gobierno provisional iraquí formado por tecnócratas, en acuerdo con la coalición estadounidense y británica y el Consejo Provisional iraquí.
Este Ejecutivo estaría en vigor hasta que en enero de 2005 se elija un Parlamento.
El presidente francés, por su parte, indicó que la fecha del 30 de junio "debe marcar una auténtica ruptura" con la situación actual, lo que significa que "la restauración de la soberanía iraquí debe ser rápida, real, completa y visible", según señaló una portavoz de la presidencia.
En esa fecha debe producirse "un traspaso de competencias efectivo en beneficio de los iraquíes", indicó la portavoz de Chirac.
Señaló que París "sigue con atención las propuestas que elabora Brahimi". (EFE)