Indignación reina en Japón por secuestros en Irak, indicó embajador chileno
Desde el jueves, tres civiles japoneses están secuestrados en Irak, lo que ha dejado "perpleja" a la opinión pública del país asiático.
Desde el jueves, tres civiles japoneses están secuestrados en Irak, lo que ha dejado "perpleja" a la opinión pública del país asiático.
El embajador de Chile en Japón, Demetrio Infante, indicó que la incredulidad y la indignación reinan en la opinión pública nipona, tras el secuestro el pasado viernes de tres ciudadanos de la isla oriental en Irak por parte de un grupo insurgente en Irak.
"Hay un sentimiento de rechazo y de indignación por lo que ha pasado", que se suma al temor por la vida de los plagiados.
"Lo que la gente dice es porqué la reacción contra estos tres civiles que no tienen nada que ver, que no están haciendo nada reaccionan con esa brutalidad, con ese salvajismo" contra ellos. "La gente está perpleja", enfatizó.
En el Gobierno de Tokio, en tanto, se maneja un cúmulo de informaciones que no permite dar veracidad a ninguna de las versiones sobre el futuro de los tres ciudadanos japoneses.
El sábado 10 de abril la cadena de televisión qatarí Al Jazeera había anunciado que uno de los plgiados sería liberado al día siguiente, lo que finalmente no sucedió.
Sin embargo, el representante de La Moneda aseguró que el primer ministro Junichiro Koizumi "está decidido. El ha reiterado que no va a retirar las fuerzas de defensa, que no están en ningún combate, que al revés, están ayudando a la recuperación de Irak en una zona no conflictiva y no las va a retirar".
"Y si hay algo que lo caracteriza es que si dice algo, lo cumple, así que a este hombre, yo creo, no lo van a mover de ahí", recalcó.
Explicó, además, que hasta ahora la oposición se ha "cuadrado" con la postura tomada por Koizumi, aunque reconoció que "si pasa algo, va a haber una situación complicada en la opinión pública", que ya ha comenzado, aunque en manifestaciones menores, a exigir la retirada de las tropas.
Los tres japoneses, un periodista y dos cooperantes, fueron secuestrados el jueves en la carretera que une Bagdad con la frontera jordana.
Sus captores habían dado a las autoridades japonesas un plazo de tres días para retirar su tropas de Irak, o de lo contrario quemarían vivos a los rehenes, plazo que fue ampliado.
Japón mantiene 550 soldados en la ciudad de Samawa, a unos 270 kilómetros al sur de Bagdad, dedicados a tareas de reconstrucción y el Gobierno de Tokio había advertido que no piensa ceder al chantaje.