Autoridad iraquí aseguró que 271 habitantes de Faluya han muerto desde inicio del asedio
Ejército de EE.UU. advirtió a las guerrillas atrincheradas en esa ciudad sunita que les da días, no semanas para que entreguen sus armamentos.
Ejército de EE.UU. advirtió a las guerrillas atrincheradas en esa ciudad sunita que les da días, no semanas para que entreguen sus armamentos.
Un total de 271 iraquíes han muerto y 793 resultado heridos en Faluya (50 kilómetros al oeste de Bagdad) desde el comienzo del asedio de esta ciudad, el pasado 4 de abril, por parte de las fuerzas estadounidenses, según afirmó el ministro iraquí de Sanidad, Jodayyir Abbas.
"Desde el 5 de abril hasta ayer jueves a las 09:00 horas (05:00 GMT), según las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad, el número de muertos en Faluya se eleva a 271 y el de heridos a 793", afirmó.
"Nuestras fuentes son fiables, puesto que se basan en las cifras aportadas por los hospitales, las clínicas, los médicos que están obligados a declarar el numero de muertos y heridos en sus establecimientos", añadió.
En el resto del país y en el mismo periodo, prosiguió, murieron 305 personas y 1.261 resultaron heridas en enfrentamientos entre las fuerzas chiíes y las de la coalición.
Los mediadores iraquíes habían asegurado, a partir de datos de los hospitales, que el número de muertos en Faluya era de 600, la mitad de ellas mujeres, niños y ancianos. En el mismo periodo han muerto más de 100 marines estadounidenses en Faluya.
Advertencia de EE.UU.
El nuevo balance fue difundido poco después que el Ejército de EE.UU. advirtiera a las guerrillas atrincheradas en Faluya que les da días, no semanas para que entreguen sus armamentos, o de lo contrario serán atacadas.
Asimismo, el Ejército denunció que las armas hasta ahora entregadas son viejas y en algunos casos inservibles: cohetes que no pueden estallar, morteros oxidados y granadas con etiquetas adheridas que dicen inertes, dijo el teniente coronel Brennan Byrne.
El teniente general James Conway advirtió que la batalla podría ser muy costosa si la infantería de Marina emprende sus ataques contra la resistencia en Faluya. Asimismo dijo que la insurgencia se había reforzado con combatientes extranjeros que no tienen pensado rendirse.
La advertencia se produce dos días después de que comenzó a implementarse un acuerdo en el que el alcalde exhortó a los insurgentes a entregar sus armas pesadas, a cambio de la promesa de Estados Unidos de frenar sus planes de tomar la ciudad y permitir el regreso de las familias que habían huido.
A raíz de las pocas armas entregadas, el Ejército detuvo el retorno de varias familias, aunque otra de las razones para ello es que quieren el menor número posible de civiles en Faluya en caso de emprender un ataque. Más de un tercio de los 200 mil habitantes de Faluya han huido de la ciudad desde que comenzaran los combates el 5 de abril. (Agencias)