Un soldado estadounidense murió este domingo cuando una bomba estalló al paso de una patrulla militar en Bagdad, según anunció el portavoz militar de la coalición, general de brigada Mark Kimmit.
Explicó que el ataque se registró en un barrio del este de la capital iraquí, donde, poco después, las tropas norteamericanas mantuvieron un tiroteo con un grupo de insurgentes iraquíes.
Kimmit no precisó si en el enfrentamiento hubo víctimas, aunque testigos y fuentes hospitalarias afirmaron que tras la explosión cuatro niños iraquíes fallecieron por disparos de los soldados estadounidenses.
Tras evacuar a su compañero muerto, los soldados regresaron al lugar del ataque para buscar un vehículo militar dañado por la explosión de la bomba, dijo Kimmit.
Allí los soldados encontraron a varios niños en el vehículo y, mientras intentaban acercarse, fueron atacados por hombres armados, lo que les llevó a responder con disparos, añadió sin precisar más detalles.
Testigos y fuentes hospitalarias aseguraron, por su parte, que tras la explosión, las tropas norteamericanas dispararon de forma indiscriminada y mataron a cuatro niños que salían de una escuela. (EFE)