"No podemos llamar a esta revolución del pueblo iraquí una rebelión, porque no tenemos un Estado, estamos bajo una ocupación. Por eso no tenemos rebeldía contra nuestro gobierno, porque no tenemos gobierno", sentenció Jalal al comentar los últimos levantamientos en varias ciudades de Irak.
El profesor de gramática española de la Universidad de Bagdad indicó que las tropas de EE.UU. "desde hace un año no hacen nada, todavía no cumplen, dijeron desde el principio que vinieron a Bagdad para la liberación".
"Los americanos (estadounidenses) desde su llegada intentaron dividir a Irak en sunitas, chiítas y kurdos y otros, pero somos un pueblo unido", argumentó el académico, quien agregó que él mismo es chiíta y está casado con una sunita.
Sobre los combates que se han registrado en los últimos días, Jalal subrayó que "es una revolución contra los americanos que empezaron a matar iraquíes en las calles. Nosotros queremos vivir en paz, sin problemas, pero éstos (los estadounidenses) dicen que la libertad y la democracia (...)".
Además, aseguró que la respuesta de EE.UU. es un castigo contra toda la población de Faluya por el linchamiento de cuatro estadounidenses la semana pasada, castigando a 300.000 personas por lo que ocurrió con sólo cuatro personas.
Asimismo, el profesor expresó que "los aviones no pueden diferenciar", ni en Faluya ni en la capital, donde "ayer (miércoles) en Bagdad se vivió una guerra auténtica, bombardeo de aviones americanos contra civiles".
"Estamos hartos de sus condiciones, de sus hablas, queremos vivir en paz, pero es difícil", sentenció Jalal, quien informó que en Bagdad hay una huelga general de las universidades, colegios y la misma policía iraquí, pues "no queremos ir a nuestro trabajo al mismo tiempo que hay algunos de nuestros hermanos que mueren en Faluya o mueren en Nayaf. Estamos en contra, queremos condenar estas labores de los ocupantes".
EE.UU. desestimó el factor religioso, según analista
Por su parte, Manuel Gallardo, cientista político de la Universidad de la Defensa de Washington consideró que el gobierno de Estados Unidos no evaluó correctamente las implicancias de la religiosidad de los iraquíes, así como el hecho que a pesar de las diferencias internas entres sunitas, chiítas y kurdos, la existencia de un "enemigo común" funciona como aglutinador.
"El factor religioso en sumamente importante en estos pueblos y la verdad es que si no paran esta revuelta en los próximos días, en las próximas semanas, la situación de Estados Unidos se le va a complicar mucho en el territorio (de Irak), porque estas revueltas empiezan a tomar fuerza", detalló.
Para el analista, es difícil conocer la realidad de Irak, pues siempre se habla "desde la perspectiva de la lejanía". Gallardo destacó las diferencias que ha encontrado EE.UU. en Irak respecto de Afganistán, pues en el país que dirigió Sadam Husein sí existió un Ejército regular y una organización formal del Estado, lo que redunda en que hoy en día haya una "resistencia más estructurada".