Comisión de DD.HH. de la ONU exhortó a Israel a destruir el muro
La resolución fue aprobada con los votos de 27 países, entre ellos el de Chile. Otros 24 se abstuvieron y EE.UU. fue uno de los dos que votaron en contra.
La resolución fue aprobada con los votos de 27 países, entre ellos el de Chile. Otros 24 se abstuvieron y EE.UU. fue uno de los dos que votaron en contra.
La Comisión de Derechos Humanos de la ONU adoptó una resolución que exhorta a Israel a destruir el muro de separación de los Territorios Ocupados y a poner fin a su política de asentamientos en esas zonas. La resolución fue adoptada por 27 votos a favor, 24 abstenciones y 2 en contra -Estados Unidos y la República Democrática del Congo-, de los 54 países integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, de la que no forma parte Israel.
Un representante de Estados Unidos justificó su posición al subrayar la "falta de equilibrio" del texto, que calificó de "partidista", y apuntó que "no invita a los palestinos a tomar acciones reales contra le terrorismo".
También las delegaciones de Australia y Costa Rica criticaron la "falta de equilibrio" del documento, aunque los representantes costarricenses precisaron su "acuerdo con el fondo".
Entre los que votaron a favor destacan el conjunto de países europeos integrantes de la Comisión, Rusia, China, Japón, Argentina, Brasil, Chile, México, Guatemala, Paraguay y Perú.
Los que se abstuvieron fueron Australia, Costa Rica, Cuba, la República Dominicana, Honduras y algunos países de Africa, Medio Oriente y Asia.
En la resolución, presentada por Irlanda en nombre de la Unión Europea y de otros países del continente, se pide a Israel que "cese y dé marcha atrás en la construcción del denominada muro de seguridad en los Territorios Ocupados de Palestina, inclusive dentro y alrededor de Jerusalén este".
La citada resolución señala que la construcción de ese muro "se desvía de la línea de Armisticio de 1949 y contradice algunas disposiciones de la legislación internacional".
ONU pide "frenar inmediatamente la expansión de los asentamientos"
Asimismo, en el texto se invita a Israel a "dar un giro a su política de asentamientos en los Territorios Ocupados, incluido Jerusalén este".
Como "primer paso hacia el desmantelamiento", la resolución pide al Gobierno israelí que tome medidas para "frenar inmediatamente la expansión de los asentamientos existentes, incluido el 'crecimiento natural' y otras actividades conexas" y "evitar cualquier nueva instalación de colonos".
La resolución, adoptada contra la voluntad de Israel, pide además a las autoridades de ese país que "adopten y apliquen fuertes medidas, incluida la confiscación de armas y la instauración de sanciones penales, con el objetivo de prevenir actos ilegales de violencia por parte de los colonos israelíes, y otras medidas para garantizar la seguridad y protección de los civiles palestinos".
Por último, la resolución exhorta a israelíes y palestinos a "adoptar completa e inmediatamente y sin modificaciones la Hoja de Ruta respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU con el objetivo de reanudar las negociaciones para una acuerdo político".
Otra resolución similar presentada por Pakistán y patrocinada por varios países de Medio Oriente y de Africa, así como por Cuba, "condena la implantación de colonias israelíes y otras actividades conexas en los Territorios Ocupados palestinos, incluido Jerusalén este".
Dicha resolución se aprobó con 31 votos a favor, 21 abstenciones y el único en contra de Estados Unidos, cuyo representante volvió a insistir en la "falta de equilibrio" del documento.
El texto precisa que la implantación incluye "la construcción de nuevas colonias y la expansión de las ya existentes, la confiscación de tierras, la administración parcial de los recursos acuíferos y la construcción de carreteras de circunvalación".
Esa resolución condena también "la expropiación de viviendas palestinas en Jerusalén, Hebrón y en el resto de los Territorios Ocupados palestinos".
Además, critica que las autoridades israelíes "anulan los documentos de identidad" y "aplican tasas arbitrarias y exorbitantes" a los palestinos residentes en Jerusalén este, que "no tienen los medios de abonar esos impuestos elevados".
La resolución destaca que se trata de una política cuyo objetivo es "forzar" a los palestinos a "abandonar sus hogares y la ciudad, y judaizar Jerusalén", por lo que pide al Gobierno israelí que "ponga fin inmediatamente a esas prácticas". (EFE)