El presidente egipcio, Hosni Mubarak, considera que existe "un odio sin precedente" contra Estados Unidos en el mundo árabe, a raíz de la guerra de Irak, y afirma que la primera causa del terrorismo es "la injusticia" en una entrevista
que publica este martes el diario Le Monde.
"La gente siente un sentimiento de injusticia. Además ve cómo" el primer ministro israelí, Ariel Sharon, "hace lo que quiere, sin que los estadounidenses le digan nada", afirmó Mubarak al diario en París, donde se reunió el lunes con su colega francés, Jacques Chirac.
El presidente egipcio agregó que Sharon "asesina a gente que no tiene ni los aviones ni los helicópteros que él tiene. Utiliza los F-16, los Apache, los carros de combate y pretende que es defensa propia".
Mubarak advierte que tras el asesinato por Israel del jefe de Hamas, Abdel Aziz Rantisi, que tuvo lugar justo después de que Sharon visitara Washington, "debemos anticipar consecuencias muy graves".
Ese asesinato y la luz verde del presidente George W. Bush al plan israelí de retirada unilateral de Gaza equivalen a "echar leña al fuego" y pueden llevar a "un aumento de los actos de terrorismo y su extensión", señaló.
El presidente egipcio reiteró, como hizo con Chirac, que la retirada de Gaza debe enmarcarse en la "Hoja de ruta" y hacerse en coordinación con los palestinos y advirtió que de lo contrario Gaza estará abocada "al caos y la violencia".
"Pase lo que pase hay que negociar", dijo Mubarak, para quien el mero hecho de sentarse a la mesa de negociaciones es "una señal de esperanza para los pueblos israelí y palestinos".
No hacerlo pone en marcha un círculo vicioso: "Israel mata a palestinos, y palestinos cometen atentados suicida anti-israelíes. En ambos casos son civiles inocentes los que pagan el precio", afirmó.
Advirtió de que "la onda expansiva" de la inestabilidad en Gaza no sólo afectará a la región entera: los intereses estadounidenses e israelíes no estarán a salvo en ningún lugar del mundo.
El caso de Irak
Preguntado por la situación en Irak, Mubarak señaló que es "indispensable" que la ONU tenga un papel político y social.
Si la transferencia de poder se hace con inteligencia, si se llega a algún tipo de entendimiento entre sunitas, chiítas y kurdos -"y eso tomará tiempo"-, si las fuerzas de la coalición abandonan "el interior de las ciudades y las regiones habitadas", y si el pueblo tiene realmente la sensación de ser "dueño de sus decisiones", entonces "quizás" el país podrá ser estabilizado.
Para Mubarak, los problemas de Irak y el conflicto israelí-palestino tienen que resolverse "a la par": "es imposible resolver uno de los problemas sin el otro".
El líder egipcio, que reiteró sus críticas al plan de Washington para el gran Medio Oriente, acusó a Estados Unidos de "explotar" la religión, lo que es "peligroso".
"Los estadounidenses han utilizado el Islam contra el comunismo. Y hoy dicen que el Islam es un peligro. No hay que inmiscuirse en la fe y las creencias de la gente", dijo Mubarak.
En Irak, Estados Unidos dijo que no permitiría la instauración de un estado islámico, con el resultado de que la gente está aún más apegada a su religión, observó el presidente egipcio. (EFE)