Cuando el escrutinio del voto en Israel ronda el 80%, el bloque del primer ministro, Benjamín Netanyahu, mantiene una ligera ventaja respecto al de su rival, Gadi Eisenkot, mientras las formaciones árabes crecen en escaños y constituyen cada vez más un apoyo clave para formar Gobierno.
El reparto de asientos calculado por la prensa da a Netanyahu y los suyos unos 54 escaños frente a los 47 del bloque opositor, tras una participación disparada de la población palestina ciudadana de Israel, que ha elevado a los partidos árabes hasta los 19 escaños.
"Estaremos preparados para allanar el camino para derrocar al Gobierno de Netanyahu, Ben Gvir y Smotrich y mandarlos de vuelta a casa", afirmó el líder de la Lista Conjunta -un compendio de partidos árabes y de izquierdas que suma hasta ahora 13 escaños-, Yusef Yabarín, según el diario Ynet.
La Knéset, el Parlamento israelí, tiene 120 escaños, por lo que la mayoría está en los 61. Al no alcanzar ni la coalición de Netanyahu ni el llamado "bloque del cambio" de Eisenkot esta cifra, el apoyo de los partidos árabes es crucial para formar Gobierno, a no ser que se produzcan acuerdos imprevistos entre partidos de la oposición y el oficialismo.
Sin embargo, Netanyahu ha utilizado a los partidos árabes para desprestigiar a Eisenkot durante toda su campaña, asegurando que el que fuera líder de las Fuerzas Armadas necesita estas formaciones palestinas si quiere formar un Ejecutivo. Tal es así que la mayoría de los líderes del bloque opositor han rechazado públicamente aceptar su apoyo.
"No debemos seguir aceptando la división racista que hace Netanyahu entre votos judíos y votos árabes", escribió el líder de la formación de izquierda Los Demócratas, Yair Golán, en la red social X. El político socialdemócrata es el único que abre la puerta públicamente a aceptar la red de seguridad que ofrecen los palestinos.
Pese al desarrollo del recuento, ni Netanyahu ni sus aliados se han pronunciado públicamente en las últimas horas, tras los discursos de la noche en las sedes electorales, como tampoco lo han hecho la mayoría de los candidatos de la oposición.
La incertidumbre ante los resultados ha hecho resentirse a la Bolsa de Tel Aviv, que abrió este miércoles con fuertes caídas y una depreciación del séquel frente al dólar y el euro.
Estas elecciones registraron la participación más alta desde los comicios de 1999, con un 77,7 % del electorado acudiendo a las urnas y un notable pico entre las poblaciones árabes.
El recuento en poblaciones árabes mueve la balanza
Aunque la mañana comenzó con un escrutinio que daba unos cuatro escaños al partido islamista Raam, liderado por Mansur Abás, y 10 a la Lista Conjunta, la evolución del recuento ha llevado a ambas formaciones a un aumento notable hasta los seis y los 13 escaños, respectivamente.
En el caso de Raam, el diario israelí Ynet atribuye el aumento al inicio del recuento en la ciudad de Rahat, un importante núcleo de población árabe en el sureño desierto del Néguev.
La ciudad, de población casi exclusivamente beduina, tuvo uno de los picos de participación más llamativos del martes: creció de un 60,6% en 2022 hasta el 82% este 27 de octubre. A lo largo de la jornada electoral se viralizaron en redes sociales videos de ciudadanos árabes que acudían a votar portando banderas de Raam y montados en camello.
Según Ynet, los cambios abruptos en el reparto de escaños para los árabes se deben a que el recuento de votos en algunas de sus localidades comenzó más tarde que en otros puntos del país.
El diario explica que los resultados en estas ciudades, como Kfar Qásem o Sajnín, se llevaron primero a comisiones electorales regionales y posteriormente a la comisión central en Jerusalén.
El recuento definitivo podría concluir el jueves por la noche
Aunque quedan pocas horas para que concluya el escrutinio ordinario, los votos de los sobres dobles retrasarán la publicación de los resultados definitivos y alterarán ligeramente los que se anuncien este miércoles.
Los llamados "sobres dobles" incluyen las votaciones de quienes no pueden votar en su lugar de residencia, como militares, presos, hospitalizados o mujeres en casas de acogida.
"Se prevé que haya más de medio millón de sobres, y ni siquiera podemos dar una cifra habitual de escaños, porque mientras no se hayan registrado todas las mesas electorales y no se hayan contado los sobres, no lo sabemos", dijo a Ynet el director del centro de control de la Comisión Electoral Central, Elad Nave.
El recuento de los sobres dobles comenzará cerca de la medianoche y se espera que concluya el jueves por la noche.