El número de muertos por las inundaciones en la ciudad de Piedras Negras, en el norteño estado de Coahuila, ascendió a 31, mientras que otras 50 personas están desaparecidas. Además unas 2.500 casas se vieron afectadas por el fenómeno climático, de las cuales 300 resultaron destruidas.
El presidente de México, Vicente Fox, recorrió el área afectada que fue declarada zona de emergencia, con lo que recibirá recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) para atender a las familias damnificadas.
Fox recorrió la zona acompañado por los ministros de Gobernación, Santiago Creel; Defensa, Clemente Vega; Salud, Julio Frenk, así como del gobernador de Coahuila, Enrique Martínez, con quienes se reunió para coordinar el apoyo a las personas afectadas.
En la reunión, el alcalde de Piedras Negras, Claudio Bress, dio cuenta de las pérdidas humanas y los daños en viviendas, algunas de las cuales no se han podido "contabilizar definitivamente porque se las llevó la corriente".
El gobernador Martínez agregó que 4.500 viviendas quedaron sin electricidad y 14 torres de alta tensión se derrumbaron como resultado del "peor desastre en la historia del estado".
El comandante de la zona militar, Roberto Miranda, explicó que el Ejército mexicano movilizó a más de tres centenares de soldados para atender a la población, tras decretar el plan de emergencia DN-III.
Añadió que se utilizaron 28 vehículos militares, dos helicópteros y un avión para atender a la población afectada y que se rescataron a cerca de 500 personas, y se atiende a más de 2.000 en cinco albergues que se instalaron en la zona.
Creel señaló que los dos municipios más dañados ya están bajo la declaración de emergencia, lo que les permitirá acceder de inmediato a los recursos del Fonden.
Añadió que el sistema de Protección Civil envió una primera entrega de 5.000 colchonetas e igual número de cobijas y despensas para atender las necesidades y afirmó que "esto es inicial para comenzar a trabajar".
Por su parte, Fox ordenó a diversos ministerios acudir a este estado para resolver los problemas de salud, alimentación y, sobre todo, para la reconstrucción de viviendas y la infraestructura.
"Estaremos trabajando para apoyar a esas familias, para asegurar que aquel hogar donde quien perdió la vida fuera el sustento de la casa, que se pueda rehacer el ingreso de ese hogar, para que pueda seguir la familia adelante", indicó Fox
Las autoridades mantienen un operativo para evitar que la situación se agrave debido a que se prevé que continúen las lluvias.
Los desastres ocurrieron tras siete horas de constantes lluvias y obligaron a decenas de personas a subirse a las zonas más altas de las viviendas y a las copas de los árboles.
En Coahuila, las autoridades estatales pidieron a la población mantener la calma y apoyar en lo posible las labores de rescate, en la que colabora también el Ejército mexicano. (EFE)