Corea del Sur está dispuesta a suministrar energía eléctrica a Corea del Norte si renuncia "completamente" a su programa de armas nucleares, indicaron fuentes oficiales surcoreanas citadas por la agencia Yonhap.
Ese posible abastecimiento energético, vital para un país con una grave crisis económica, formará parte de la "importante propuesta" que Corea del Sur presentará oficialmente a Pyongyang cuando, a fines de julio, se reanuden las conversaciones multipartitas sobre las armas nucleares del Norte, añadieron las fuentes.
Tal propuesta ocupó el centro de las deliberaciones del Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur, encabezado por el presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, que fue convocado para este martes inmediatamente después que el sábado 9 de julio Corea del Norte anunciara su vuelta al diálogo sobre sus armas atómicas.
Un esbozo de esta propuesta surcoreana ya fue presentado el pasado mes de junio por el ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong-young, al líder norcoreano, Kim Jong-il, en Pyongyang, con motivo del quinto aniversario de la cumbre intercoreana de 2000.
En la propuesta surcoreana, que parece haber influido de forma notable en la decisión de Corea del Norte de acudir a una cuarta ronda de conversaciones multipartitas, se incluye también la ayuda para construir líneas de suministro eléctrico en ese país.
Además se pide a Estados Unidos, China, Japón y Rusia (el resto de interlocutores de Pyongyang en esas conversaciones a seis bandas) que abastezcan a Corea del Norte con embarques de petróleo, en cuanto ese país comience a "congelar" sus instalaciones nucleares, como primer paso hacia su total desmantelamiento.
Corea del Norte sufre una aguda carencia de energía desde que en noviembre de 2002 Estados Unidos cortó el suministro de crudo internacional a ese país, por haber reanudado un programa nuclear susceptible de ser empleado para fabricar armas atómicas.
Notificación a Washington
Tras presentar el borrador de esta propuesta a Kim Jong-il, el ministro de Unificación del Sur viajó a Washington para explicar al vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, y a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, el alcance de estos incentivos y su efecto beneficioso para aliviar la tensión en la península coreana.
Rice llega precisamente este martes a Seúl para tratar con las autoridades norcoreanas sobre el paso dado por Corea del Norte para volver a las conversaciones multipartitas, fruto final de un acuerdo logrado el sábado en Pekín entre delegados norteamericanos y norcoreanos, con la aquiescencia de China y Corea del Sur.
Las conversaciones a seis bandas están interrumpidas desde junio de 2004, cuando se celebró su tercera y última ronda.
La cuarta reunión, que debería haber tenido lugar en Pekín en septiembre de 2004, fue boicoteada por Corea del Norte, que alegó la intención de Estados Unidos de derribar su sistema comunista.
La declaración por Corea del Norte el pasado mes de febrero de que poseía ya armas nucleares desató la alarma en la región de Extremo Oriente, pero también aceleró los contactos diplomáticos, sobre todo por parte de Washington, Corea del Sur y China, para devolver al régimen norcoreano a la mesa del diálogo.
Dentro de estas medidas propiciatorias para atraer a Corea del Norte a las conversaciones, Corea del Sur anunció también que entregará este año a Corea del Norte 500.000 toneladas de arroz, en respuesta al compromiso del régimen comunista de retornar a las conversaciones multipartitas sobre su programa de armas nucleares.
Esta decisión se tomó al finalizar la décima reunión del comité económico intercoreano, que concluyó esta en Seúl y en el que las dos Coreas acordaron además una amplia cooperación económica para impulsar las relaciones bilaterales.
Según subrayaron las autoridades de Seúl, el futuro de las relaciones intercoreanas está condicionado claramente por el proceso de diálogo para solucionar la crisis desatada por el programa nuclear norcoreano. (EFE)