Los gremios del transporte de carga enviaron una carta al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en la que exigieron que el alza del diésel programada para este jueves 20 de agosto se limite a cerca de 30 pesos por litro, de acuerdo con la aplicación que, sostienen, corresponde al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco).
El documento fue suscrito por la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), la Asociación Gremial del Transporte Internacional de Carga de Chile (Agetich), ChileTransporte y la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC).
Las organizaciones rechazaron una interpretación distinta de la normativa y argumentaron que el sector ya no tiene margen financiero para absorber incrementos superiores sin poner en riesgo la supervivencia de las empresas y generar nuevas presiones inflacionarias.
Desde el sector advirtieron que un alza superior a 30 pesos por litro dañaría la economía nacional. (FOTO: ATON)
Exigencia de aplicación del Mepco
Los representantes gremiales señalaron que exigirán al Gobierno "que se atenga a la aplicación del Mepco, es decir, una variación en torno a 30 pesos por litro, siguiendo lo estipulado en la ley y sin lugar a interpretaciones".
Para el sector, un cambio en las reglas no solo afectaría los costos operativos, sino que también significaría un quiebre en las relaciones políticas establecidas con el actual Gobierno desde el primer trimestre del año.
"Manifestamos nuestro enérgico rechazo a cualquier opción distinta, ya que sólo perjudicaría de forma directa a la ciudadanía. Eso implicaría incumplir un acuerdo planteado por el propio Ejecutivo y dañar las confianzas construidas a partir de marzo", enfatizaron en el escrito.
Los gremios advirtieron sobre los efectos inflacionarios que tendría un incremento mayor del precio del diésel. (FOTO: ATON)
La declaración advirtió también que "las empresas de transporte de carga ya no tenemos margen de absorber nuevas y fuertes alzas que atenten contra la sostenibilidad de la industria y sobrevivencia de nuestras empresas".
Finalmente, a esto sumaron "los nefastos efectos que tendría sobre la inflación, cuando Chile lo que más necesita es recuperar su economía".