El embajador de Chile en Argentina, Juan Gabriel Valdés, dijo que espera que el recorte del suministro de gas argentino a nuestro país no signifique un retroceso en materia de integración, pero agregó que teme que "va a haber menos integración en materia de gas en el futuro, porque así están dándose las cosas".
En entrevista con el diario La Nación de Buenos Aires, Valdés no descartó que el Gobierno del Presidente Ricardo Lagos recurra al arbitraje internacional si la administración de Néstor Kirchner pretende soslayar el protocolo gasífero de 1995.
Después del tercer recorte en las ventas de gas natural a nuestro país, el diplomático nacional se manifestó esperanzado de posibles anuncios del presidente Kirchner, este martes, según éste dejó entrever en declaraciones formuladas durante su gira por Estados Unidos.
Valdés dijo esperar también que la comisión binacional, de carácter técnico, reunida el viernes en la capital argentina avance hacia una fórmula de consenso, equitativa para ambas partes.
Valdés advirtió, sin embargo, que se trataría del "último recurso" entre dos países a los cuales no queda más alternativa que la integración.
"Plantearemos una fórmula que equilibre los costos. Chile quiere ser parte de la solución, no del problema. El contacto entre nuestros equipos técnicos es bastante fluido", reveló Valdés en tono conciliador.
El representante chileno sostuvo que prefiere interpretar que "en verdad, los dos gobiernos parecen haberse visto sorprendidos por las circunstancias. Es un hecho de la realidad. No estoy adjetivando; estoy expresando un hecho. Los dos gobiernos no esperaban la dimensión que han tenido los acontecimientos"
Superado el primer impacto de la crisis, el embajador chileno estimó que "ha bajado el tono en el intercambio de opiniones" y parafraseando al Presidente Lagos agregó que "no nos parece bien la idea de gasificar la relación con la Argentina", aunque admitió que "este tema nos va a penar por algunos años".
Añadió que "pensamos que la relación con la Argentina es la principal para Chile, se trata de un proceso permanente y continuamos pensando que no existe ninguna otra alternativa para los dos países".
El embajador Juan Gabriel Valdés reconoció a La Nación que el diálogo entre los dos gobiernos "se vio resentido, sí, pero estamos en un grado de recuperación por cuanto hay un diálogo permanente de la ministra Alvear con el ministro Rafael Bielsa".
Añadió que él mismo tiene un "diálogo permanente no sólo con el canciller Bielsa, sino también con los ministros Alberto Fernández y Julio De Vido. Noto una mayor comprensión de las autoridades argentinas acerca del costo político que esto tiene para Chile. Y no me refiero a nuestro debate interno, sino al tema que debería importarnos a los dos: la voluntad de integrarnos".