El Ministerio de Hacienda entregó este viernes el balance fiscal correspondiente a 2025, donde se destacó que la deuda pública se mantuvo en 41,7% del PIB, el mismo nivel registrado en 2024, algo que no ocurría desde hace 18 años y que permite contener el crecimiento del pago de intereses.
El principal flanco negativo estuvo en los ingresos fiscales: el déficit llegó a 2,8% del PIB, muy por sobre el 2% proyectado inicialmente. Este desajuste obligará al Ejecutivo a aplicar medidas correctivas, entre ellas un recorte del gasto público cercano a los 900 millones de dólares.
Estos recortes se materializarán vía decreto durante febrero y afectará a todos los ministerios, con excepción del ítem de salarios, debido a los compromisos de reajuste ya asumidos.
El ministro de Hacienda, Nicolás Grau, valoró el freno en el endeudamiento, pero reconoció el desafío pendiente en materia de déficit.
"El hecho de haber logrado, en términos generales, aplanar la curva fiscal y que, por primera vez en casi 20 años, la deuda pública se frene, es un resultado importante", afirmó Grau.
Pero también agregó que "el desafío pendiente es acelerar la convergencia del déficit, porque distintos componentes de los ingresos se están comportando de manera distinta a lo histórico".
Para ello, se convocará una comisión de expertos que revisará las proyecciones de ingresos, en un contexto en que ya son dos años consecutivos con desviaciones relevantes, tema que también será abordado en la reunión bilateral que Grau sostendrá la próxima semana con el futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiróz.