En entrevista con El Diario de Cooperativa, el diputado Jorge Alessandri (UDI) respondió este martes a las críticas del Presidente Gabriel Boric, quien acusó a su partido de "inventar excusas" para dilatar el proyecto de Sala Cuna Universal.
El gremialista aseguró que la traba no obedece a obstruccionismo político, sino a la falta de rigurosidad técnica en los datos financieros del Ejecutivo.
"El cálculo estaba mal hecho... ¿Cuánto cuesta esto? Llega Hacienda, la Dipres, y habla de 1.500 millones de dólares al año. Después la misma Dipres dice: 'Mire, me equivoqué; al parecer el error es como de un 50%, déjeme recalcularlo'. Y en ese recálculo se demoran 28 días", apuntó el parlamentario.
"Hubo en un momento un equilibrio técnico, pero después, cuando el mismo Estado reconoce que se equivocó en el cálculo, evidentemente que si los números no estaban bien —y lo hemos visto en la Dipres en otras cosas, en el Presupuesto de la nación— tambalea un poco todo", enfatizó Alessandri.
Además del nudo financiero, el diputado afirmó que existen diferencias ideológicas profundas respecto a la administración del fondo que financiaría el beneficio.
"Ahí está la discusión eterna de izquierda y derecha. La izquierda dice: 'Ese fondo tiene que administrarlo una nueva oficina creada con directorio, con muchos empleados, con técnicos'. Otros decimos: 'Que el fondo lo administre cualquier administradora de fondos que ya exista y que cobre una pequeña comisión'. Al final, en los detalles mete la cola el diablo y finalmente esto no sale", sostuvo.
Rigurosidad técnica versus "la foto"
El legislador enfatizó que la premura del Gobierno por cerrar un hito legislativo antes de marzo no justifica aprobar una "mala ley".
"Si la promulgamos después de que él (Gabriel Boric) ya no sea Presidente y quiere que lo nombremos en el discurso y digamos que él empujó la idea, vamos a hacerlo, si aquí da lo mismo eso. Lo importante es que la ley salga bien, no como la ley de la tómbola en los colegios, no como el fin de los particulares subvencionados, no como la reforma tributaria de Bachelet... Una mala ley puede hacer daño durante 20 o 30 años", advirtió Alessandri.
"No es para quién se saca la foto, sino para que sea sostenible en el tiempo y que haya oferta", remarcó.
Una mayoría "del PS a la derecha"
Finalmente, Alessandri argumentó que existe un consenso transversal que es bloqueado por las "líneas rojas" del Frente Amplio y el Partido Comunista.
"Ha habido líneas rojas de cada uno de los sectores, pero, en este caso, el Frente Amplio y el Partido Comunista tienen ciertas líneas rojas. En cambio, desde el Socialismo Democrático hasta la derecha yo diría que sí podría flotar un proyecto de ley de sala cuna. Nunca los proyectos son perfectos. Yo llamaría a (un acuerdo entre) los sectores mayoritarios que hoy día, desde el PS hacia la derecha, estamos preocupados de que no afecte el empleo, de que haya oferta suficiente —porque la oferta estatal no es suficiente—, de que sea universal, de que lo paguen todas las empresas en un financiamiento tripartito: Estado, empleador, empleado, empresas chicas, medianas y grandes", indicó el diputado UDI.
"Esas ideas centrales del proyecto tienen mayoría para salir del Congreso aprobadas, pero como el Gobierno es del Frente Amplio y el ministro de Hacienda es el que pone la urgencia y las indicaciones, se ha atrasado, pero existe mayoría de votos para sacar algo bastante positivo para Chile", agregó.
Según Alessandri, el proyecto "podría (aprobarse en la actual legislatura), pero hoy día el que manda la velocidad legislativa es uno que no está de acuerdo con esa mayoría, que es el PC y el Frente Amplio. Entonces, quizás con el cambio de Gobierno se va a buscar la amplitud que esté de acuerdo desde la senadora Vodanovic hasta el senador Edwards y se apruebe sin el Frente Amplio y el Partido Comunista".