Diputado Navarro pidió reabrir causa por envío de chilenos a Irak
El parlamentario solicitó a la justicia que tome en cuenta el testimonio de personas que aseguran haber sido reclutados como guardias bajo engaño.
El parlamentario solicitó a la justicia que tome en cuenta el testimonio de personas que aseguran haber sido reclutados como guardias bajo engaño.
El diputado Alejandro Navarro solicitó al 17º Juzgado del Crimen de Santiago reabrir la causa por asociación ilícita en contra de José Miguel Pizarro, dueño de la firma Global Guard o también conocida como Red Táctica, que recluta personas para que sirvan como guardias privados en Irak. Este caso se encuentra sobreseído desde 2004.
Navarro le pidió a la jueza Patricia González que tome en cuenta testimonios recientes de chilenos que aseguran haber sido reclutados bajo engaño y que, inclusive, fueron objeto de tortura física y sicológica mientras se encontraban en el país árabe.
A juicio del parlamentario socialista, estos nuevos antecedentes vienen a comprobar que una mafia que se encarga de llevar chilenos a Irak, mediante falsas promesas de dinero y con el consiguiente riesgo para sus vidas.
El diputado explicó que existe una triangulación entre firmas de Chile, Uruguay y Estados Unidos, en la que la firma de Pizarro se encarga de ubicar y seleccionar "militares en retiro" chilenos, gracias a que presuntamente tiene acceso a documentación, datos e información reservada de las Fuerzas Armadas, situación que calificó de absolutamente ilegal.
La denuncia se basa en el relato de los hermanos José Alejandro y Juan Daniel Maturana Carrasco, un ex miembro del Ejército y un ex carabinero, respectivamente, quienes regresaron el domingo desde Irak.
Los hermanos Maturana aseguraron que durante los dos meses que permanecieron en Irak no se les cancelaron sus sueldos (alrededor de 1.000 dólares mensuales) y recibieron amenazas al descubrir que las empresas que realizan labores en este país envían armas a los soldados de la resistencia iraquí.
Según ellos, permanecieron seis días secuestrados e impedidos de viajar a Chile, hasta que unos guardias de las islas Fidji les ayudaron a escapar.
Juan Daniel Maturana dijo que tuvo "miedo de morir pero no por culpa de iraquíes" sino a causa de los propios chilenos que lo reclutaron, además de mostrarse preocupado por la suerte que pueda correr su hermano John, quien continúa trabajando como guardia en Bagdad.