El presidente de la comisión de Derechos Humanos del Senado, Jaime Naranjo (PS), manifestó que el proyecto de ley que establece la rebaja de penas como incentivo para quienes entreguen información sobre casos de derechos humanos, quedó prácticamente muerto, al ser rechazado por la Sala del Senado.
"Yo tengo la impresión, ojalá me equivoque, que este proyecto entró camino al cementerio", expresó en senador.
Naranjo señaló, en conversación con El Diario de Cooperativa, que considera que "la derecha cometió un tremendo error, porque evidentemente a la luz de la opinión pública ha demostrado que dentro de sus filas no existe ningún interés por que estos hechos se puedan esclarecer y, de una vez por todas, podamos cerrar este capítulo", acción que demuestra que "la derecha dice una cosa y termina haciendo otra".
"Yo me imagino que cualquier parlamentario de derecha no será partidario de que aquellas personas que cometieron homicidios, que fueron los instigadores, que fueron los actores directos de esos delitos u otros más grandes, no puedan acogerse a este tipo de beneficios" que planteaba el proyecto.
"Antes de la propuesta, (...) nosotros fuimos testigos como tanto uno como otro partido de derecha hicieron pronunciamientos de que estaban a favor de contribuir para esclarecer la situación de los derechos humanos", pero cuando finalmente se envió un proyecto y "en la Cámara de Diputados se le hicieron ciertas mejoras, ¿cual fue el argumento que ocupó la derecha durante toda la tramitación?, que ellos solamente eran partidarios del proyecto original del Ejecutivo y no de aquel que se le habían hecho las modificaciones en la Cámara de Diputados", explicó el senador.
Naranjo señaló que las modificaciones se hicieron "porque ese proyecto quería realmente contribuir para que la gente que tuviera información la pudiera entregar pero también se tomaban los resguardos necesarios para aquellos que habían forzado, inducido, habían sido los autores intelectuales no podían acogerse a este proyecto".
Toda esta situación se generó porque, según manifestó Naranjo, "las propias instituciones de las Fuerzas Armadas y de Orden nos pidieron que hiciéramos un esfuerzo por esclarecer esta situación y contribuir para que de una vez por todas, nuestro país pudiera cerrar este capítulo".
La propuesta, que fue rechazada en el Senado por 19 votos en contra y 17 a favor, pasará ahora a una comisión mixta que deberá finalmente resolver las serias divergencias que existen en torno a la iniciativa.
Responsabilidad de saber
En otro tema, el senador expresó que le "sorprende que las autoridades civiles no asuman la responsabilidad que les corresponde" al decir que no estaban al tanto de los abusos a los derechos humanos que se cometieron durante el régimen militar.
Naranjo señaló: "nosotros que éramos unos civiles inferiores, durante la dictadura militar sabíamos que habían detenidos desaparecidos, que se torturaba gente, que se ejecutaba gente y resulta que las altas autoridades, (...) el ministro del Interior de aquella época ¡no lo sabía!"
El presidente de la comisión de Derechos Humanos del Senado indicó que la teoría de que eran engañados o se les negaba la información, "es la típica explicación que han encontrado los civiles que participaron activamente en el régimen militar para endosarle toda la culpa y al responsabilidad a las Fuerzas Armadas y de Orden", actitud que consideró "una deslealtad tremenda porque es evidente que ellos estaban como cómplices por omisión o porque contribuían a ser un obstáculo para que se esclarecieran esos hechos, pero ninguna autoridad civil importante puede decir que no sabía", afirmó.
Jaime Naranjo citó respecto a este tema a un colaborador de Hitler, quien dijo: "Yo no sabía, pero mi culpa o mi responsabilidad era no haber sabido, cuando debiera haber sabido... o a lo mejor no quise saber".
El senador, finalmente, sentenció que "las torpezas en la responsabilidad política, también se pagan".